El Submarino abdica; el Madrid, golea

El Real Madrid no pierde el pulso por la Liga. El equipo de Marcelino, que visitaba el Bernabéu tras ser derrotado en Vallecas y sin fuelle, aguantó buena parte de la primera mitad con su meta a 0 gracias su buen hacer sin balón, pero un desastroso juego con él, circunstancia extraña en un equipo que maneja tan bien el balón. Benzema abrió el marcador, y tranquilizó al Bernabéu,. En la segunda parte,

Lucas Vázquez, y Modric, cerraron una goleada en la que las impresiones del equipo fueron muy buenas. Los únicos datos malos, la baja de Casemiro por cumplir ciclo en Vallecas, y la extraña retirada del campo de Cristiano, que se marchó afectado aparentemente de los isquios. Susto, o lesión, lo sabremos dentro de muy poco.

Benzema, a lo suyo... ¡Los goles!: Ya no cabe ninguna duda de que la temporada del francés está siendo para enmarcar, y ya suma 23 goles en Liga. Un promedio excelente. Francia se arrepentirá de no llevarlo a la Eurocopa, y sino, al tiempo.

La Visión de Luka Modric: El jugador croata nos volvió a deleitar con un soberbio partido en el que no solamente recuperó balones, distribuyó con criterio, desbordó, centró y encerró al Villarreal en su área con su juego combinado con Kroos y Casemiro, sino que además, remató la faena con su gol. GENIO con todas las letras.



El esfuerzo de Lucas Vázquez: El canterano del Real Madrid realizó un partido solidario, con criterio, ayudando siempre en ataque y en defensa y dio la tranquilidad a todo el estadio con un soberbio golazo. Contará cada vez más y más para Zidane.



Casemiro, intensidad, y algo de dureza: El brasileño no estará contra el Rayo debido a su entrada a Rodri, que dado el resultado y el momento de partido podía haber ahorrado. Casemiro es todo corazón, garra y casta, y se le disculpa por sus ganas cada vez que juega.



El susto de Cristiano: El madridismo se quedó mudo cuando vio que se marchaba su estrella del césped del Bernabéu tras un choque al intentar rematar de chilena, aquejado aparentemente de los isquios o un golpe. El portugués se marchó directamente al vestuario sin acabar el encuentro. Todos cruzamos los dedos para que solamente se quede en un susto.