Un Wolfsburgo herido asume su condición de víctima


  • El Wolfsburgo no atraviesa su mejor momento ni mucho menos: octavo en la Bundesliga.
  • Su última derrota frente al Bayer Leverkusen (3-0) deja muy tocado al rival del Real Madrid de cara a su eliminatoria frente al equipo de Zidane.





FOTO: AGENCIAS

Está claro que el Wolfsburgo no está en un buen momento para afrontar su duelo contra el Real Madrid de Zidane. Su posición en la Bundesliga, octavo y a seis puntos de la Europa League, y a 11 del descenso, lo sitúan en "tierra de nadie" lejos de firmar una buena temporada, que podría calificarse de desastrosa si no llegan a puestos europeos. 

Tras la última derrota cosechada frente al Bayer de Chicharito por 3-0, el equipo ya asume con naturalidad su condición de víctima frente a los blancos en palabras de su capitán y guardameta Diego Benaglio: "Tal vez nos tomen a la ligera”, respondía el portero guiñando un ojo para añadir a continuación: “No, por desgracia los equipos de este calibre no cometen ni ese fallo”

Las malas sensaciones que dejó último encuentro de "los lobos" hacen pensar que el Real Madrid, lanzado por su victoria en el Clásico, hará que salgan en Alemania a por la eliminatoria y que tratarán de dejarla sentenciada fuera con varios goles. Luiz Gustavo también considera que "ellos son más que favoritos. Vamos a intentar dar la mejor imagen y disfrutar si se puede". Su director general, Klaus Allofs, achaca también al deterioro del juego de su equipo la baja de Kevin De Bruyne, que fue traspasado al Manchester City por 70 millones en el pasado mercado de verano, y del que afirma: "era el Messi del Wolfsburgo"

Dieter Hecking, técnico del equipo alemán, no quiso entrar a valorar sus opciones en la Champions tras el 3-0 que les endosó el Bayer. Pese al mal momento general de los wolfis, Hecking cuenta con la confianza del club, al que salvó ya en un momento complicado cuando se encontraba al borde del descenso en 2012, en su etapa posterior de crisis tras ganar la Bundesliga en 2009. Es un técnico que ha sabido enfrentarse los problemas ocasionados por jugadores conflictivos como Bendtner o Max Kruse, pero ahora se enfrenta a una nueva amenza: la voracidad de la BBC dirigida por un Cristiano que viene de silenciar el campo del eterno rival.