Así fue el Road to Milano

  • El Real Madrid ha sufrido para llegar a Milán. Los blancos, primeros de grupo, tan sólo concedieron un empate en París en la primera fase. Tras ello, apearon – no sin sufrir- a la Roma. Y hasta Wolfsburgo que hubo debacle, pero se solventó en el Bernabéu. El City ya fue el último escollo para llegar a Italia.


El equipo blanco, con Benítez en el banquillo, abrió ‘fuego’ en la competición continental ante el Shakhtar Donetsk de Lucescu. Cristiano Ronaldo, con un ‘hath trick’ ya empezaba a elevar el pistón del Pichichi y el Real Madrid, incontestable le endosó un 4-0 en el debut por Europa. Se puso la primera piedra por la Undécima, tocaba seguir construyendo el camino.



El Mälmo fue el segundo rival del Real Madrid y apenas opuso resistencia, 0-2. Un partido histórico en Suecia ya que Cristiano, de nuevo determinante el luso, superaba a Raúl González en el cómputo goleador del club blanco. A la altura sólo del crack portugués.



En la tercera jornada de la ‘liguilla’ llegó el PSG y ‘raspó’ un inmerecido empate 0-0 en París. El Real Madrid, con un once poco habitual, mereció la victoria en la tierra del amor. Busco enamorar, con un Benítez repleto de dudas y lo consiguió. Pero su tarea quedó a medias. Jesé, todavía tiene pesadillas con el balón que le sacó Trapp



Como si de una eliminatoria se tratase, el Madrid recibía consecuentemente al PSG de Ibrahimovic, Cavani, Di María y los millones en el Bernabéu. Y se llevó la victoria que mereció en París. Fútbol de dominio del conjunto francés, aunque finalmente fueron los blancos quiénes por medio de Nacho, se llevaron la victoria y los tres puntos, 1-0. Faltaba certificar el pase como primeros de grupo en las dos últimas jornadas.



Debía de hacerlo en Ucrania primero, y posteriormente en casa. Y ante el Shakthar no fue nada fácil. Paseo militar, 0-4, y siesta que casi termina en desastre. 3-4 final con un Real Madrid que pecó de falta de intensidad y casi lo pagó caro.



Los blancos, en la última jornada, sellaron el pase a dieciseisavos de final arrasando por 8-0 al Mälmo que fue al Bernabéu de visita turística y se llevó un serio correctivo que casi acaba en récord.



El Madrid, ya libre de la losa que suponía para los futbolistas la presencia de Benítez, se enfrentaba a la Roma en la primera ronda eliminatoria. Debut de Zidane en la Champions y con victoria por 2-0 ante los romanos con un imperial Cristiano que se puso el traje de gladiador y un determinante Jesé. Faltaba la puntilla en casa, en el Bernabéu.



Comodidad en el electrónico, pero peligro en el césped. La Roma no fue de paseo a Concha Espina y con un corrosivo Salah casi da un susto a la parroquia ‘merengue’. Lucas Vázquez apareció en el segundo tiempo para poner el primer gol en el marcador, y posteriormente Ronaldo sentenció con el 2-0 final, ya esperaban los cuartos.



Y en cuartos llegó la debacle en Alemania, contra el Wolfsburgo. Sigue siendo territorio maldito para el Real Madrid. 2-0, susto de eliminación y debacle total en uno de esos partidos que se denominan como ‘’accidentes’’ en el que el conjunto de Draxler, Ricardo Rodríguez, Schürrle y cia parecían la Brasil de los 70 ante los impasivos hombres que vestían de azul.



Si bien parecieron en la ida la Brasil de los 70, el Madrid en la vuelta, pareció al gran Madrid de las remontadas épicas. De los Juanito, Santillana y Camacho. De los tiempos que gustan al Bernabéu. Pasión madridista con un 3-0 y recital histórico de Cristiano Ronaldo que apeaba al Wolfsburgo con un hath trick y plantaba al Madrid en las semifinales de la Champions League. La Undécima se quedaba a tres partidos.



El City era el último escollo para estar en Milán. Los ingleses ofrecieron un derroche físico tremendo y Hart salvaguardaba la portería citicen a pesar del acoso blanco en el Etihad. 0-0, con fortuna y a pensar en el Bernabéu en una ‘final’.



Y el Madrid, en la vuelta, volvió a ser el de las grandes citas. 1-0 con gol de Bale y el billete para Milán ya estaba sacado. San Siro espera ya a los gladiadores que se han plantado en la final, con coraje y garra.