El sueño tendrá que esperar


  • La tarde en Valdebebas era propicia para soñar. Tras el 2-1 en contra de la ida, el Real Madrid Castilla se jugaba el ascenso a Segunda División contra el UCAM Murcia. Lo hacía con su gente, en su estadio, con un ambiente espectacular y con los ánimos de la afición por las nubes tras la consecución de la Undécima. Todo parecía de cara, todo parecía listo para una nueva fiesta. Sin embargo el ascenso tendrá que esperar, al menos, hasta la segunda oportunidad. 

FOTO: Ángel Rivero

El inicio del Castilla fue espectacular. En el minuto 3 de partido Tejero avisó con un disparo al lateral de la red de que el UCAM tendría que sufrir para ganarse el ascenso a Segunda División. Marcos Llorente y Febas movían el balón a un velocidad vertiginosa y parecía que la intensidad inicial valía un ascenso. Sin embargo el aluvión madridista pronto decayó tras un error estrepitoso de Héctor. El central no llegó a despejar un balón largo del UCAM, la dejó muerta dentro del área e Iván Aguilar no perdonó el 0-1.

El guión inicial no cambió tras el gol de los universitarios. El UCAM se defendía atrás buscando el contraataque mientras que el Castilla trataba de generar peligro con el dominio de la posesión. Odegaard y Mayoral lo intentaban constantemente por banda, sin embargo los centros laterales de los de Ramis no encontraban rematador nunca. Fue el parleño el único que tuvo el empate en sus botas tras un robo de Odegaard. El noruego robó y asistió, pero Biel Ribas despejó en dos tiempos con seguridad.

Antes de acabar la primera parte el Di Stéfano reclamó dos penaltis. El primero de ellos, tras una caída de Mayoral en el área; el segundo –el más claro de ambos- tras una mano de Pol Bueso dentro del área. Iosu Galech, colegiado del encuentro, no vio nada en ninguna de las dos jugadas y al igual que hiciera en el partido de ida su colega Domínguez Fernández favoreció al UCAM.

Luis Miguel Ramis cambió los planes del Castilla en el descanso dando entrada a Álvaro Jiménez y el UCAM sufrió. Sufrió y mucho. Tanto es así que en los primeros cinco minutos de la segunda parte los cachorros ya habían dispuesto de dos ocasiones claras para remontar. A la tercera, Mariano no perdonó. El hispano-dominicano remató de cabeza un centro imposible de Álvaro Tejero y empató la contienda. La alegría invadió el Di Stéfano, los merengues solo necesitaban un gol para forzar la prórroga. Sin embargo la alegría duró poco.

FOTO: Real Madrid

Cinco minutos. Eso fue lo que tardó Pallarés en destrozar las aspiraciones de los mirlos de Ramis. Un centro, un nuevo error defensivo y el 1-2 para los murcianos. En una categoría tan complicada como la Segunda B no puedes perdonar y los jóvenes jugadores del filial aún tienen mucho que aprender y madurar. Mariano Díaz, uno de los más veteranos del vestuario blanco, anotó el 2-2 con un disparo de falta desde la frontal del área a diez minutos del final. No fue suficiente. El Castilla no logró la machada y tendrá que conducir por el camino más largo para regresar, dos años después, a Segunda División.