Gracias y hasta pronto, Álvaro

  • El domingo será el último partido de Arbeloa como jugador del Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Se espera una gran ovación por parte de todos los aficionados blancos a un futbolista que lo ha dado todo por el club



FOTO: Madrid Sports


Hoy se ha confirmado la noticia que ya se venía rumoreando desde hace días. El domingo Álvaro Arbeloa se despedirá del Santiago Bernabéu, su casa, el estadio del club por el que se ha partido la cara, hecho que le ha costado críticas y hasta insultos.

Insultos que, seguramente, el futbolista podría haber evitado si hubiera antepuesto su persona al Real Madrid. Pero él no es así. Arbeloa es ejemplo de profesionalidad, de compromiso, de lealtad, de trabajo. Es un jugador de los que ya no quedan y de los que cualquier aficionado al fútbol querría tener en su equipo. Ha defendido el escudo del Madrid a capa y espada, jamás se ha escondido y siempre ha dicho lo que pensaba, costase lo que costase. Ha ido de frente, siempre fiel a sus valores y principios y con un saber estar digno de mención.

Canterano del Real Madrid, el futbolista debutó con el primer equipo el 17 de octubre de 2004 en un partido de Liga ante el Betis, y esa misma temporada llegó a ser titular en un derbi frente al Atlético de Madrid. Después de jugar en el Deportivo y en el Liverpool, volvió al equipo blanco el 29 de julio de 2009. Internacional absoluto con la selección española, formó parte del histórico triplete de selecciones al conseguir de manera consecutiva los títulos de Eurocopa, Mundial y Eurocopa, hecho por el que fue galardonado con la Medalla de Oro de la Real Orden del Mérito Deportivo, la máxima distinción individual del deporte otorgada en España.

Una Champions League, una Supercopa de Europa, una Copa mundial de Clubes, una Liga, dos Copas del Rey y una Supercopa de España son los títulos que Arbeloa ha conseguido vistiendo el escudo del Real Madrid en el pecho. Ojalá este año, antes de marcharse, pueda ampliar su lista.

FOTO: The Guardian
Álvaro ha demostrado su madridismo cuando ha jugado y cuando no. Fuera titular o estuviera en el banquillo, siempre ha ejercido como capitán en la sombra. Ha aceptado los roles que le han tocado, ha respetado todas y cada una de las decisiones de todos sus entrenadores y ha seguido trabajando para intentar mejorar y dar lo mejor de sí para el equipo, aportando su pequeño granito de arena. Ha entendido, desde un primer momento, lo que significa el Real Madrid y la grandeza de este equipo. Como dice Granero, "es de los pocos que pueden agarrar el escudo de la camiseta por derecho, besarlo o pedir a la afición que se levante del asiento y grite sin quedar en evidencia".

Seguramente, en el vestuario van a notar su ausencia la temporada que viene. Y no solo ellos. También nosotros, los madridistas. Ha sido el que se ha enfrentado a quien fuera necesario para defender los intereses de su club y denunciar las injusticias que se han cometido contra el equipo de la capital. Es madridismo en estado puro, el alma del vestuario, y lo ha demostrado siempre que se ha puesto la camiseta blanca.

Los madridistas, al enterarse de la noticia, han conseguido rápidamente hacer como primer trending topic de España el hashtag #GraciasArbeloa, hecho al que el salmantino, siempre muy intenso a las redes sociales, ha querido responder: "Gracias por todos vuestros mensajes. Jamás podré devolver tanto cariño. No tengo palabras. ¡Hala Madrid! #Graciasavosotros''. Pero no. Gracias a ti Álvaro. Toca despedir como Dios manda a Álvaro Arbeloa el próximo domingo. El Santiago Bernabéu va a estar lleno y seguro que la afición estará a la altura para reconocerle sus méritos.

Solo espero que esto no sea un adiós, sino un hasta luego. Que cuando decidas colgar las botas, vuelvas a estar ligado al Real Madrid para que puedas seguir desprendiendo y construyendo ese madridismo que tanto te caracteriza y con el que te has ganado el corazón de todos los que amamos a este club.

Una vez más, gracias. Y hasta pronto, Espartano.