Los blancos siguen con la buena racha

  • Victoria del Real Madrid contra el Unicaja en el Carpena con un marcador de 62-88 que les sirve como 7º victoria consecutiva.


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Llegaba un partido elemental para el Madrid en su intento de seguir a la cabeza de la clasificación. Los blancos ganaron el salto inicial y Rudy marcó de 3 para iniciar el marcador. Acto seguido, el lituano Kuzminskas encestó una sucesión de triples que pondría al equipo visitante en jaque. Eso, sumado a varios fallos consecutivos del Real Madrid que se frenaron a partir de otro triple de Rudy, hizo que viviéramos un 1º cuarto muy igualado. Se sucedieron los triples del lituano del Unicaja, que era el único que metía durante el juego por parte de los locales, y las jugadas madridistas que comandaba Rodríguez y tras una canasta de Thompkins el cuarto finalizó 18-19.

Durante el segundo cuarto, los blancos se pusieron las pilas. Suárez fue el primer hombre del conjunto malagueño que metió desde dentro de la pintura y así empezó una lucha de tiros de dos entre ambos equipos. Carroll se sacó una maravilla de canasta bajo el aro y Llull empezó la explosión de triples para los actuales campeones de la Copa del Rey. Thompkins robó en seguidas ocasiones demostrando que conoce bien a alguno de sus contrincantes. Así, los dos equipos se fueron al vestuario tras un lanzamiento fuera de tiempo por parte de Carroll y con un marcador de 34-43, con Kuzminskas como máximo anotador con 14 puntos y Carroll siguiéndole con 8 puntos.
FOTO: ACB Photo/M. Pozo

Salieron los dos equipos del vestuario y el Unicaja intentó aplastar a los blancos con un parcial de arranque de 13-0. Nocioni hizo un espectacular tapón al lituano estrella del Unicaja. Alberto Díaz, el pívot Fran Vázquez y el escolta serbio Nemanja Nedovic, este con cinco puntos consecutivos, fueron clave en este parcial y le dieron la vuelta al marcador (47-43, minuto 24). Tras 5 minutos del tercer periodo, el conjunto de Pablo Laso reaccionó y a partir de ahí el Unicaja empezó a cometer errores como pérdidas de balón o tiros precipitados. El chicharrero Rodríguez y el de jugador de Mahón, Llull, fueron a por la remontada y la consiguieron con un muy buen segundo parcial de 0-11. Así, los malagueños llegaban con opciones al último cuarto con un marcador de 55-60.

Durante el último cuarto, el Real Madrid se mostró concentrado y Rudy fue líder en tiros de 3. Carroll castigó duramente los desajustes defensivos locales y Alberto Díaz intentó frenar la oleada blanca a base de faltas. La fuerte presión que hubo por parte de la grada durante todo el encuentro se fue desvaneciendo mientras algunos aficionados empezaban a abandonar el pabellón viendo el desastre que les venía encima. Carroll deslumbró durante toda la segunda mitad y en especial en este último periodo y un Real Madrid que ya había más que ganado firmó el armisticio, se saludaron antes del fin de partido y así finalizó la séptima victoria consecutiva de los blancos con un marcador de 62-88.
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