España no da la talla


  • La Selección española fue apeada de la Eurocopa de Francia 2016, tras caer por 2-0 contra una sólida Italia y con una primera parte pésima.
  • El combinado español mejoró con la entrada de Lucas Vázquez, pero no fue suficiente para remontar el 1-0. Finalmente, Pellè remató una contra al final del partido.


Foto: Agencias

España cae contra Italia en los octavos de final de la Eurocopa. Sin duda el partido previo contra Croacia que se saldó con una derrota por 2-1 y una malísima imagen ya alertaba que algo no funcionaba. El equipo italiano nos confirmó que España necesita cambios, y también en su cuerpo técnico.

La primera parte España fue una mala sombra de sí misma: no conseguían claridad en el juego, no lograban ser verticales, y demasiado tímido en defensa y en los balones divididos para un equipo que defiende el título de campeón. Italia presionó muy arriba, a la espera de cazar alguna contra o una jugada de peligro a balón parado: efectivamente, el gol llegó tras el lanzamiento de falta de Éder. Giaccherini se aproximó a pelear el mal rechace de De Gea en el área pequeña y finalmente apareció Chiellini para empujarla. 1-0 en el minuto 33. Lo mejor al término de la primera mitad era el resultado.

En la segunda parte, la Selección española mejoró, sin embargo, los cambios fueron defectuosos. Del Bosque retiró a Nolito, que no estaba cuajando en absoluto un buen partido, para dar entrada al goleador Aduriz. Buena decisión, de no haberse realizado el desafortunado segundo cambio que hizo salir a Morata del partido para entrar Lucas Vázquez. El extremo madridista realizó un buen partido desde su entrada, desbordando y combinando bien, pero la lesión de Aduriz y la entrada de Pedro dejó a España sin un rematador puro para intentar empatar. Mal día, malas decisiones.

España la tuvo con un remate desesperado de Piqué que casi envía el partido a la prórroga pero no tuvimos suerte. Italia esperó su momento, y en un contragolpe final, Pellè remataba el 2-0 y sentenciaba a la que fuera campeona de Europa de 2012.

La conclusión de este nefasto partido es que las cosas buenas tienen tu tiempo de caducidad. El tiempo de algunos jugadores ha terminado, y el de Del Bosque, también.