Keylor Navas: ''Nadie me ha regalado nada para estar aquí, me lo he luchado cada día''


  • Keylor Navas es prácticamente el único que aún ronda por la Ciudad Deportiva de Valdebebas. El costarricense trabaja para recuperarse de la lesión que le obligó a pasar por el quirófano hace 15 días. Ahora habla, a parte de su lesión, sobre su año en el club blanco





Porqué portero y no delantero: “Por una imagen que me marcó la vida. Fui con mi papá a un partido que él jugaba y antes había un partido de niños. Y yo vi a un portero que se lanzó y sacó un balón. Y desde ahí lo tuve claro. Me pusieron un sello en la frente que ponía portero y hasta ahora. Esa imagen la recuerdo como si fuera ayer, y eso que yo tenía cinco años”.

Un gran año en el Madrid: “He tenido temporadas muy buenas, pero es cierto que estar en el Real Madrid te da la oportunidad de ganar títulos y eso lo hace más especial. No fue un año fácil para mí, porque los ojos estaban puestos en mí, pero siempre confié en Dios, en mi trabajo, en mis condiciones y tuve un gran año.

El cariño: “Es increíble lo que me ha pasado este año. Para mí, salir al estadio, jugar, que la gente cante mi nombre... El ver el cariño que me tienen los compañeros, la confianza que me han dado los cuerpos técnicos que han estado... Todas estas cosas buenas han sido un premio al esfuerzo que yo he puesto, porque sé que nadie me ha regalado nada para estar aquí, me lo he luchado cada día, me lo he trabajado con el alma”. 

Recuperación: “Hay que tomarse todo con tranquilidad y afrontarlo con felicidad. Muchas veces uno desearía estar en otra situación, pero no me queda otra. Hay que venir aquí, estar con el fisio y trabajar a la perfección para estar al cien por cien lo antes possible. Trabajo unas tres horas y media en Valdebebas. Y luego por la tarde sigo trabajando, haciendo otros ejercicios con unas máquinas que me han dejado y me he llevado a casa porque sé utilizar y que también son básicas para la recuperación”.

Verano en Madrid y no Costa Rica: “Por fortuna, mi familia está aquí conmigo y me apoya en todo, eso me lo hace todo más fácil. Lógicamente se extraña Costa Rica y la familia que tengo allí, pero hay momentos en los que hay que tomar estas decisiones. Ya habrá tiempo para hacer otras coses”.

Aguantó el dolor: “Al final me acostumbré al dolor y parecía que no era tanto. Lo iba controlando, aunque jugué con mucho dolor. Al momento de hacer las pruebas se vio que había que tomar esta decisión porque era lo mejor para mi salud. El año fue complicado y me acostumbré a ese dolor, aunque no era lo más recomendable. Una vez terminada la temporada, había que cortar el problema de raíz”. 

Jugar infiltrado: “Muchas veces he tenido que tratarme, sí. Tuve partidos con mucho dolor, pero apreté fuerte y hacia adelante. Uno siempre quiere jugar, aunque también digo que cuando no jugué fue porque fui honesto y dije que no podía. Hubo momentos en los que necesitaba un descanso para salir al campo con más fuerzas al partido siguiente”. 

Estar recuperado: “Eso sólo el doctor lo sabe [risas]. El objetivo es ir a la pretemporada con los compañeros, pero hay que esperar que pase el tiempo y recuperar al cien por cien. Lo que tenemos claro es que volveremos cuando estemos al cien por cien y al nivel de siempre. Yo siempre voy a trabajar con ganas, humildad y ojalá estemos mejor que el año pasado. Es la meta que me he puesto y sé que con trabajo se puede aconseguir”. 

Coger el 1 de Casillas: “Obviamente, el 1 es un número muy bonito para los porteros, pero si me hubieran dado el 2000, el 1000 ó el 98, para mí hubiera sido mi número también. Casillas ha sido un excelente portero y ha tenido una trayectoria increíble en el Real Madrid. Es de respetar y admirar, pero cuando empezó la temporada era yo el que estaba ahí, era mi oportunidad, el momento de escribir mi historia. Voy a intentar escribir una historia bonita aquí, que la gente me recuerde como un gran futbolista y como una gran persona”. 

Su velocidad y reflejos: “Es curioso, porque yo creo que la velocidad la trae cada jugador. O se tiene o no se tiene y yo creo que yo tengo la habilidad de ser rápido, pero he tenido entrenadores de porteros que me han ayudado mucho y que han sabido desarrollar una manera de entrenar para que yo pueda estar bien. Desde los 14 años tuve entrenadores, como Conejo en Costa Rica, Roger Mora en Saprissa... En Albacete, a Cano... y en Levante me encontré a Llopis, que está aquí ahora. Todos entendieron mi manera de parar y me ayudaron a crecer. Tener a Llopis aquí para mí es clave, porque me conoce demasiado. Sabe cuándo trabajamos fuerte y me manda a dormir la siesta toda la tarde o cuando tengo que estar más tranquilo para llegar bien al partido”. 

La Champions: “Increíble, lo viví con una intensidad tremenda. La Décima yo la había visto por la tele y cuando llegué al Real Madrid y veía fotos de aquello yo decía: '¡Yo quiero vivir esto en algún momento!' Era un sueño que tenía y que gracias a Dios he podido cumplir. Al verme en esa posición de campeón de Europa intenté disfrutarlo al máximo”. 

Zidane: “Por todo lo que ha sido como futbolista y lo que ha hecho ahora como entrenador, merece el máximo respeto. Siempre estuve en disposición de aprender de él. Él manejó muy bien el grupo”. 

Próxima temporada continua en el Real Madrid: “El único que puede cambiar eso es Dios, como hace sus milagros. Yo tengo contrato y tengo toda la mentalidad puesta en seguir con el equipo. Estoy muy feliz aquí, no me quiero ir y voy a dar siempre lo mejor de mí”. 

Retos próxima temporada: “Seguir bien, jugar bien, tratar de mejorar la temporada anterior y ganar títulos. Quiero ganar muchos títulos con el Real Madrid”.