Sin Modric, Croacia sufre


  • Croacia y República Checa han empatado a dos en un partido que los croatas dominaron hasta que Modric tuvo que retirarse del terreno de juego. Los ultras de la selección balcánica desconcertaron a su selección con un lanzamiento masivo de bengalas



FOTO: UEFA


Con muchos más aficionados croatas que checos en las gradas, empezaba el partido que enfrentaba a ambas selecciones. Durante los primeros minutos mostró más fútbol el equipo de Modric y en el minuto 7 ya dejaba claras sus intenciones: una jugaba de Rakitic desembocaba en un rechace que llegaba a los pies de Badelj, el cual chutó fuera. La República Checa no demostraba demasiado peligro y en el primer cuarto de hora Croacia tenía el 70% de la posesión y el control del partido, aunque le faltaba profundidad. Los jugadores checos estaban muy bien posicionados en defensa, pero Modric y Rakitic intentaban tirar de su equipo. En el minuto 37 llegaba el primer gol del conjunto balcánico y su autor fue Perisic: su zapatazo con la zurda fue imposible para Petr Cech. El partido se animaba y en el 43 Corluka estampaba un remate en el poste tras un saque de falta de Luka Modric que, si hubiera entrado, bien podría haber encarrilado el encuentro.

La segunda parte empezó en la misma línea: con una Croacia que dominaba y una República Checa un poco más alegre pero que no acababa de encontrar su sitio. En el minuto 58, una pérdida en la salida de balón de Plasil dejó solo a Rakitic ante Cech, el cual picó el balón por encima del portero y parecía sentenciar: 0-2. Pero la euforia croata se difuminó tres minutos después por la lesión del centrocampista del Real Madrid, una de sus estrellas. Luka Modric arrastraba unas molestias que le hicieron retirarse del césped cuando aún quedaba media hora de partido. Le sustituyó otro jugador blanco: Mateo Kovacic.

Ante este hecho, Vrba decidió reforzar el ataque de su equipo y Skoda, que había sido suplente, apretó el encuentro después de rematar un balón que se coló en la portería de Subasic en el minuto 74. Sin Modric, Croacia perdió el control del partido. Además, un sector ultra de la afición croata paró el partido con un lanzamiento masivo de bengalas que derivó en peleas entre ellos y que desconcertó por completo a su selección. Cuando corría el tiempo de descuento, Vida hizo penalti y Necid empató a dos. La obligada retirada de Modric del campo y la actuación de una pequeña parte de los hinchas que estaban en el campo castigaron a Croacia e hicieron que el partido terminara en un empate que, viendo la primera parte y el inicio de la segunda, parecía imposible que la República Checa pudiera conseguir.