Zidane: ''Isco no se mueve del Madrid''


  • Juventus y Manchester City han preguntado varias veces por Isco, pero Zidane no quiere dejarle marchar. La otra cara es James, que tiene difícil su permanencia en el club blanco 

El Real Madrid debe tomar una decisión este verano con Isco. Venderle o renovarle son dos de las opciones que tiene el club blanco, ya que el malagueño tiene contrato hasta junio del 2018. En el pasado mes de marzo la idea era ponerle en el mercado, pero ahora Isco tiene opciones de quedarse ya que Zidane le quiere para la próxima temporada. A la vuelta de los entrenos, el próximo 15 de julio, tiene previsto hablar con él para pedirle que continúe en su proyecto.

Ahora Isco está aprovechando sus 47 días de vacaciones para olvidar el mazazo que le supuso quedarse fuera de la Euro. Estuvo en Las Vegas con sus amigos y en Arroyo de la Miel con su familia. Además, su idea siempre fue la misma: continuar en el Madrid. Pero en el club tenían dudas porque ni la confianza que le otorgó Zidane nada más llegar, ni los enfados que protagonizó ante el Levante (apenas celebró el gol tras salir desde el banquillo) y luego contra Las Palmas (se molestó porque Zizou le cambió y tiró las espinilleras), no le daban opción a continuar en el Real Madrid.

Pero todos esto cambio en mayo, cuando el técnico francés vio a un Isco comprometido, pese a que no fuera titular indiscutible. Por eso tuvo 48 minutos en la final de Milán. Cerró la temporada con 5 goles y 10 asistencias en 2.627’. Zizou sabe que puede dar más y se reafirma en lo que dijo hace unas semanas desde Italia: “Isco no se mueve del Madrid”.


James, la otra cara de la moneda para Zizou... 



“A James y a Isco hay que darles cariño”. Estas fueron las palabras de Zidane en la previa de la ida de los cuartos de final de la Champions ante el Wolfsburgo. Estos dos futbolistas fueron los principales damnificados de la era Benítez. Isco, por ejemplo, apenas disputó 12 minutos en las últimas seis jornadas de Liga con el técnico madrileño en el banquillo. En cambio, James no empezó con buen pie su relación con Benítez. El técnico ahora del Newcastle le pidió que recortara sus vacaciones tras la Copa América y que se incorporase al mismo tiempo que Casemiro, pero el colombiano se negó. Zidane pensaba que podía recuperarlos, pero en los 27 partidos que dirigió se llevó alguna decepción con ambos. Sobre todo con James. No le vio con el compromiso necesario en la recta final de la temporada, donde el Madrid luchó por la Liga (ganó sus últimos 12 partidos) y conquistó la Champions ante el Atlético. James no disputó ni un solo minuto en Milán. El colombiano acabó la temporada con ocho goles y 10 asistencias en 1.859’, pero tiene muy difícil seguir en el club.