Alemania termina con la maldición italiana

  • Partido muy táctico entre alemanes e italianos que se fue a la prórroga y posteriormente a los penaltis tras los goles de Özil para Alemania y de Bonucci de penalti para Italia.
  • Tras una tanda repleta de fallos de los lanzadores de ambos equipos, Héctor anotó el penalti definitivo que conduce los germanos a la final. 



Foto: Agencias

Empezó fuerte en la presión Italia como hizo en el anterior partido contra España, pero los alemanes prepararon su fórmula contra la emboscada de Conte: jugar con la misma presión. La primera parte se caracterizó por las imprecisiones y la lesión de Khedira y su sustitución por Schwestigger. Los italianos notaban la baja de De Rossi y su clarividencia para sacar y jugar el balón.

En la segunda parte el partido fue abriéndose con llegadas peligrosas de Alemania hasta que finalmente Mario Gómez abrió bien a Héctor y su pase de la muerte lo remató Özil, imparable para Buffon.

Pero si hay algo que caracteriza a Italia es su suerte, o sus siete vidas. Boateng cometió un absurdo penalti que transformó Bonucci para poner el 1-1. Fue entonces cuando Alemania empezó a padecer el miedo de los que se veían clasificados y podían terminar perdiendo.

El partido se fue a la prórroga, pero los dos equipos poco apostaban ya por marcar un gol más. Así transcurrió hasta una de las tandas de penaltis más extravagantes que se recuerda en una Eurocopa. Se sucedieron fallos inexplicables por parte de los lanzadores de ambos equipos: al palo, fuera por la derecha, a las nubes, etc. Tras 18 largos penaltis, el penúltimo fallo de Darmian le otorgó al lateral zurdo germano Héctor la oportunidad de acabar con la maldición alemana. Tocó Buffon, pero no fue suficiente para evitar que el balón acabara dentro. Alemania por fin, y en los penaltis, vencía por primera vez a Italia en torneo oficial.