Kiko Casilla: ''He luchado mucho para que un club como el Madrid se fijara en mí''


  • A 25 kilómetros al norte de Tarragona se encuentra Alcover, el pueblo donde nació y creció Kiko Casilla, portero del Real Madrid. Se marchó a La Fábrica con 14 años, 15 años después volvió hecho un hombre y portero con mayúsculas, pero sin final



De pequeño: "Era un chico del pueblo más, quería pelota y calle, calle y pelota". 

Soñaba con parecerse a alguien: "De más pequeño, me fijaba mucho en Buyo. Luego Buffon, cuando empezó Iker también, que ya destacaba en las categorías inferiores, me llamaba la atención el apellido... Ya cuando subió al primer equipo pues fue un referente para mí. Siempre lo he dicho. Y tener la suerte de entrenar y compartir portería con él... Cuando llegué al Madrid en 2000 él ya estaba en el primer equipo. Para cualquier canterano que ha sido portero Iker ha sido referencia. También Palop me gustaba".

Especialización en ser portero: "Siempre me gustó ser portero, desde que de muy pequeño jugaba al fútbol sala. Pero hasta infantiles también jugaba de jugador. En esa categoría, el sábado era portero y el domingo con los cadetes me ponían de mediocentro, por altura, y no se me daba mal. Me lo tomaba como un juego, por cambiar. Pero cuando te llama el Madrid, con 14 años, ya no te lo piensas. Vas a dejar tu familia, tu pueblo, incluso tu adolescencia, para ir a Madrid, centrarte en un objetivo, intentar subir de categorías y debutar en Primera. Ahí ya se acabaron los juegos".

Ser madridista en Alcover: "No era difícil, pero sí raro. Éramos muy pocos y en mi familia lo somos todos desde siempre, pero sólo tenía un amigo madridista. Cuando me fichó el Madrid el diario de la comarca tituló en portada 'Alcover se viste de blanco'. Fue impactante. La gente puede ser del Barça, pero el cariño que se me ha tenido siempre es de agradecer".

Valoración de la temporada: "No he jugado lo que esperaba por la Copa, pero creo que es bueno, ganando un título importante como la Champions... Yo sabía dónde me metía, conozco la casa, y sabía que no iba a llegar y jugar 38 partidos, eso lo tenía muy claro. Pero también sabía que sin jugar podía aprender mucho de todo lo que es el Madrid. Ha sido un año de aprendizaje y muy bueno por la Undécima".

Vivir la Undécima: "Una locura. La última la vi en mi casa, sentado, picando algo, saltando en el 93 como un loco... Pues imagínate vivirla dentro del equipo. Es una cosa que no es fácil de explicar. Es como si estás dentro de un sueño, no asimilas que tú estás ahí, que eres uno más, que perteneces a la Undécima, al equipo, al club... es inexplicable".


Admiración por Keylor: "La agilidad que tiene, es un felino, un gato... Nunca he visto a un portero con su rapidez".

Quitarle el puesto: "No sé, no soy el míster... Está claro que por mi trabajo, por mi dedicación, por mi sacrificio, no va a ser. Que el entrenador te mire y confíe en ti, para mí eso ya es mucho. Yo me preparo como si fuera a jugar, para estar preparado".

No ser el principal portero: "Con todo lo que he pasado años atrás no necesito que me motive nadie. Es cambiar el chip y ver lo que me ha costado llegar hasta ahí, y todo el barro que he tenido que mover... Te sientes un privilegiado. He luchado mucho para que un club como el Madrid se fijara en mí". 

No es un segundo: "La etiqueta de segundo se pone porque juegas menos pero tampoco soy un segundo, que me pueda conformar. Yo competiré para que cuando el míster considere que juegue, sea uno, diez o 15 partidos, esté preparado para eso".

Objetivos próxima temporada: "Luchar, con el de si este año he tenido x partidos, pues el próximo tener más. Ayudar al equipo, competir, ser uno más e intentar jugar lo máximo que pueda".

Zidane quiere continuar con los tres porteros: "Tener una portería unida junto con el entrenador de porteros es muy bueno y supongo que le hemos convencido de que si nos necesita ahí estamos. Cuando lo vi, que un entrenador diga eso, es que estás haciendo bien las cosas".