Catedrático Madrid en el Villamarín

  • El Real Betis pagó la vajilla entera de platos rotos. Exhibición de poderío de los blancos. Doblete de Isco. Marcelo, Benzema, Cristiano y Varane completaron el registro goleador.


El proyecto Zinedine Zidane tenía su primera gran prueba de fuego. Remontar una mala racha de resultados y saber si el equipo tenía o no tenía reacción. Desde que pitó Gil Manzano el inicio del encuentro se supo que el partido era del Real Madrid. Una cátedra en estado puro. La afición del Madrid disfrutó de lo lindo y vio como el Betis pagó la vajilla que rompieron Villarreal, Las Palmas, Dortmund y Éibar. El Madrid se desperezó y firmó uno de los mejores partidos, sino el mejor, de la era Zizou.

Con Keylor, Carvajal, Pepe, Varane, Marcelo, Kroos, Kovacic, Isco, Bale, Benzema y Cristiano se presentaba el Madrid en el Villamarín y ya desde el minuto 4’ ganaba para responder a la presión sometida de los otros rivales en la lucha por LaLiga. Varane se alzaba al cielo y recogía el guante de Toni Kroos (excelso el alemán celebrando su renovación por el Madrid) mandando el esférico a la red. 
























Un minuto después la tuvo Cristiano Ronaldo y la mandó casi fuera del estadio. Una de esas oportunidades que no suele perdonar el astro luso.  Adán suspiraba por instantes, lo hacía contenidamente ya que el arsenal de oportunidades llegó tras el error del portugués. Benzema dio el primer aviso y posteriormente la mandaba al palo Gareth Bale con la testa (su arma predilecta) Cristiano lo probó varias veces más, pero su gol sería más tardío. El segundo lo anotó por insistencia y por buen hacer Karim Benzema. Robo de Toni Kroos en la zona de tres cuartos y Karim, ay Karim, definió como un auténtico clase mundial.


El Betis, aún así, buscaba la portería. Fue más mérito de los morados que demérito de los verdiblancos. 10 minutos después del gol de Benzema marcó el otro ‘ariete improvisado’ Marcelo que recuperaba la sonrisa tras la lesión y anotaba el 0-3. El Madrid estaba firmando un escandaloso encuentro y tan sólo se llevaban 40 minutos de partido. Kovacic, por cierto, imposible no destacarlo al igual que Carvajal fueron de los más destacados de la primera mitad.

En el 45. Gol de los dolorosos. De los que te proponen un revés a la yugular y encima de los más bonitos que se pueden fabricar. Isco Alarcón acabó guardando el balón a la red tras un contragolpe perfecto. Tic, tac, tic tac y pum. La definición del maravilloso 0-4 del Madrid. Una pintura. Una obra de arte de quilates.


Tras el descanso buscó insistentemente la reacción el Betis y la acabó encontrando por medio de Cejudo (una vez más Keylor no pudo dejar la portería a cero). Cinco minutos después de acortar distancias, el Betis perdió la fe con un tanto antológico, de nuevo, del genio de Benalmádena. Limpió la cruceta en un gol made in Isco. 1-5 y quedaba prácticamente toda la segunda mitad por jugarse.


Tuvo una doble oportunidad el Madrid por medio primero de Benzema y posteriormente de Cristiano. El luso fruncía el ceño buscando anotar su gol y lo encontraría en el 78’ para cerrar el marcador y la trabajada y merecida victoria del Real Madrid en Sevilla. Sigue a la caza del liderato y lo hace con un encuentro catedrático de los que hacen del fútbol un deporte maravilloso.