La elegancia balcánica


  • El Real Madrid se ha asegurado con la renovación del croata un jugador único en el fútbol mundial, capaz de cumplir con todas las facetas del juego que se le piden a un mediocentro.
  • Las principales virtudes de Luka: visión, pase, regate, posesión, y recuperación de balón.


Foto: Agencias

El Madrid ha dado un paso de gigante más para afianzar un proyecto ganador que suma dos Champions, una copa del Rey, dos Supercopas de Europa, y un Mundial de Clubes de momento. Luka Modric es el pilar fundamental del juego del Real Madrid de Zidane

VISIÓN DE JUEGO

Modric es un fantástico asistente y distribuidor de juego. Por él, pasan casi todos los balones, como ocurre con Toni Kroos, pero el croata, se mueve en posiciones más adelantadas, y es capaz de quebrar las líneas defensivas rivales con sus magníficos pases con el exterior, marca de la casa.

GOL

Luka ha anotado auténticas obras de arte, especialmente desde fuera del área. Tras anotar su primer gol al Zaragoza en Liga, el segundo tanto fue nada más y nada menos que en Old Trafford contra el Manchester United en 2013 en octavos de final de la Champions League. Desde su primer gol, Modric ha demostrado lo que puede aportar en este aspecto, jugando más atrás que en su etapa con el Tottenham. Lo que está claro es que cuanto más cerca anda cerca del área, más peligro crea el genio balcánico.

REGATE

Una de las cualidades que hacen marcar la diferencial al dorsal 19 del Real Madrid, es su capacidad para fintar, marcharse de los rivales en una baldosa, provocar faltas o mantener la pelota en su poder. Es una de las cualidades más importantes de su juego, puesto que le permite abrir espacios en las defensas cuando salen a por él. Las fintas, su especialidad, las ejecuta perfectamente gracias a un poderoso tren inferior y su baja estatura, lo que le hacen muy difícil de frenar en corto o arrebatarle el balón.

DEFENSA

Aunque parezca que es una característica ajena al perfil de mediocentro o mediapunta del jugador croata, lo cierto es que Modric roba por partido 4 o 5 balones en sus mejores números, y siempre aporta a la presión sin balón.

Se trata de un jugador diferente, que si ya era bueno en el Tottenham, ha explotado en el Real Madrid, convirtiéndose sin duda alguna en el mejor mediocentro del mundo, y que solamente las lesiones han mermado su fantástico rendimiento en algunos momentos de su etapa como jugador blanco.

Suma 180 encuentros, 22 asistencias y 11 goles desde su llegada al Real Madrid, y mantiene una media de acierto en el pase desde su llegada a Chamartín en 2012 del 90'17%. La afición del Real Madrid podrá disfrutar de una auténtica joya futbolística hasta el año 2020, y seguro que traerá muchas noches de gloria así como títulos nacidos del exterior de este genio balcánico.