Suma y sigue

  • Victoria solvente del Real Madrid con goles de Bale, Asensio, Marcelo, Lucas Vázquez y Álvaro Morata. El Legia planteó un partido de poder a poder, pero salió escaldado del Bernabéu. El Madrid sigue en la pugna por el liderato con el Dortmund.




 De lado a lado. Una ruleta rusa que siempre favorecería al equipo que más ‘punch’ le pusiera. Una batalla a golpes que ganó el Real Madrid al Legia de Varsovia. Los golpes de los hinchas del conjunto polaco en los aledaños con la policía no fueron a mayores. En el recinto no ocurrió ninguna incidencia más allá del césped. Ahí se propinaron de ida y vuelta y el vencedor fue el equipo blanco, el más solvente y resolutivo. 30 disparos a portería y 5 goles no son baladí en Europa.

Una manita de goles que llega tras el set encajado al Real Betis en LaLiga. La Champions es otra historia y Zinedine Zidane consciente de ello lo buscó desde el primer instante con una alineación extremadamente ofensiva. James, Asensio y Danilo eran las novedades. El objetivo era salir a morder y marcar muchos goles. Y en verdad la primera mitad fue un arsenal de oportunidades. Empezó abriendo el marcador el Real Madrid, pero pudo hacerlo el Legia. Un símil de lo que fue el encuentro: golpes por todos lados.

La tuvo el equipo de Magiera en una doble oportunidad e inclusive un palo. El Madrid la gozó en el 16’ por medio de Bale y la celebró. El galés recibió en la banda derecha, encaró y marcó un gol de belleza estética.  1-0 y a los pocos minutos 2-0. Obra de Marcelo que con fortuna y ayudado por un defensa batía a Malarz.


Tras ello volvió a estirarse el Legia y sacó en penalti inocente de Danilo que transformó Radovic. 2-1 y sensación de rareza en el Bernabéu. Marco Asensio – para un servidor, el hombre del partido – aprovechó su oportunidad y abrió brecha en el marcador. El balear sale a gol por debut y sigue deslumbrando al madridismo. Joven con enorme proyección y con muchas tardes y noches de gloria por ofrecer a la afición. Por cierto, Marco, se fue ovacionado en la segunda mitad.


Al descanso el Madrid se fue con 3-1 y con una sensación extraña por el marcador. El Legia, endeble atrás en la retaguardia y voraz en la zona de ataque, había anotado en Madrid y había asustado con un balón que impactó en la zona del poste. En la segunda mitad se debía de matar el encuentro para no dar vida a la escuadra de Varsovia.

El Real Madrid se adormiló en el inicio de la segunda mitad, pero sin llegar a ceder terreno. Jugando al tran-tran, Zidane sacó sabia nueva (y necesaria) y eso acabó de finiquitar el duelo para empezar a pensar en el partido de LaLiga contra el Athletic Club. Lucas Vázquez y Morata la sociedad que combinó y se ‘cargó’ al Legia definitivamente.


El gallego a bote pronto y el ariete en una excelsa definición pusieron el 5-1 final. El último tramo de partido fue dedicado a la desesperación de Cristiano Ronaldo que buscó insistentemente su gol y no lo encontró. Hubiese sido el del centenario en Europa y deberá de esperar… El próximo 2 de noviembre tendrá otra oportunidad en Varsovia – a puerta cerrada, ‘gracias’ a los cafres de la hinchada polaca – aunque antes llegará el Athletic a Concha Espina en el próximo partido liguero.