Bale es el príncipe de LaLiga

  • Gareth Bale anotó un doblete, que sumado al gol de Morata completaron la victoria del líder sobre el Leganés. El Madrid no encajó en el Bernabéu. Cristiano se fue de vacío. 

FOTO: AS


 Es el príncipe de Gales y del Real Madrid. Bale desatascó al conjunto madridista cuando agonizaba entre la presión de los ‘pepineros’ en el Bernabéu. Empezó ramplón el encuentro y Gareth tiró del carro del líder, lo sostuvo y lo elevó ya seis puntos por encima del Atlético de Madrid y con un duelo entre Sevilla y Barcelona directo en la lucha por LaLiga.

El Leganés de Garitano plantó cara 38 minutos al todopoderoso líder de Primera División. Empezó a inquietar a los aficionados presentes en la mañana soleada sobre Concha Espina. El recién ascendido no gozaba de oportunidades, pero creaba cierta inquietud cuando rebasaba el centro del campo propuesto por Zidane. En LaLiga no hay pruebas, ni experimentos extraños. El galo sacó de inicio a Kroos, Kovacic e Isco, un esquema que ya lleva repitiendo ciertas veces. La modificación estaba en la delantera dónde Morata, que ya es pichichi del equipo, reemplazaba a Karim Benzema. La defensa fue inédita, debido a las bajas con Nacho, Varane como centrales y Marcelo volviendo a la titularidad.


Sin ocasiones, y prácticamente sin pena ni gloria, pasó el Madrid buena parte de la primera mitad. Hasta que apareció Gareth Bale en un eslalon prodigioso y que le sirvió para definir en el mano a mano ante Serantes – exquisito el pase de Isco Alarcón para abrir la poblada defensa del conjunto madrileño - y abrir la lata del encuentro. Ya cuando agonizaba la primera mitad, volvió a ser Bale por quien el balón besaba el fondo de las mallas. El ‘expresso de Cardiff’ se erigió como el gran protagonista del partido en unos minutos fugaces que sirven para mantener el liderato. Bale rozó el ‘hath trick’ en jugadas postreras, pero no lo logró y Mateu pitó el descanso. Antes, cabe decir, tuvo tiempo a enzarzase con Cristiano Ronaldo y mostrarle la amarilla ante el clamor del Bernabéu en su contra.

En el segundo tiempo el Madrid cambió la cara. Más sólidos y trabajando la tarea defensiva. Los de Zidane, además, empezaron con una buena noticia la segunda mitad. Luka Modric se vestía de corto, calentaba, se llevaba la ovación del respetable y volvía a sentirse futbolista – cuánto se ha extrañado a Luka…- entrando al terreno de juego. El de los Balcanes da sentido al fútbol del Madrid. Como si de un acto religioso se tratase, Luka se llevó la ovación del madridismo.


Keylor en el 71’ reafirmó ante Szcymanowski que era el día de dejar su portería a cero (por fin)  y en el 76’ Morata cerró el encuentro fusilando al Leganés en una definición de lo que es – un killer total –. A su vez elevó su cifra goleadora a nueve siendo ya pichichi destacado y en solitario del Real Madrid. El ariete siempre marca, aunque no haga un gran partido, su granito de arena lo aportará en el marcador. Cristiano Ronaldo se fue de vacío, tras marcarle tres al Alavés y pasearse en Varsovia, y enfadado consigo mismo por sumar un nuevo partido sin marcar en casa. El príncipe Bale cogió su testigo y ahora, con la renovación hasta 2022, aspira a ser el Rey.

 El Real Madrid certificó su liderato. Sumado a la victoria de la Real Sociedad ante el Atlético, 6 puntos de distancia, y el enfrentamiento entre Sevilla y Barcelona le aúpan en lo más alto de LaLiga.