El Madrid nunca apareció


  • El RMB tuvo dificultades para entrar en el partido y no ofreció la imagen que debía en el primer periodo, con sólo 33 puntos en 20 minutos. A partir del tercer cuarto los blancos pusieron más intensidad, pero no fue suficiente y la remontada no llegó. El encuentro terminó 85-75

FOTO: V/Salgado

El Real Madrid inició el partido con Llull, Rudy Fernández, Ayón, Randolph y Jonas Maciulis. Los titulares para el Barça Lassa fueron Rice Tyrese, Ante Tomic, Brad Oleson, Marcus Eriksson y Aleksandar Vezenkov. El primer cuarto empezó con el equipo local muy acertado a nivel ofensivo, mientras que los blancos no acababan de encontrarse cómodos en la pista. Un triple de Llull a los dos minutos de partido recortaba distancias y ponía el 5-3 en el marcador. A falta de cuatro minutos para terminar el cuarto, Ayón era substituido por Othello Hunter y Maciulis por Taylor. Cuando solo restaba un minuto del primer cuarto, el electrónico marcaba 19-10. La falta de concentración y de efectividad en el ataque estaban penalizando al Madrid y Pablo Laso pedía tiempo muerto para recolocar a su equipo. El primer cuarto terminó 20-15 para los blaugrana tras un triple de Nocioni en los últimos instantes.

El segundo cuarto empezó con la misma dinámica, y es que el Madrid no sabía aprovechar los errores defensivos del Barça Lassa. El Palau apretaba y el marcador era de 27-18. Los locales estaban siendo mucho más acertados de cara a canasta pero los blancos seguían buscando sus opciones. A falta de 4:19, una muy buena jugada de Nocioni convirtiendo una bandeja recortaba distancias y ponía el 32 a 27. Pasaban los minutos, pero el Real Madrid de Baloncesto no conseguía mejorar su efectividad en ataque y no estaba ofreciendo la imagen que debía en el Palau: faltaba actitud e intensidad. De esta manera se llegaba al final del segundo periodo, con un marcador de 49-33: 16 arriba para el Barça Lassa. Andrés Nocioni era el máximo anotador de los blancos, con un total de 8 puntos. Le seguía Taylor, con 5. Ante Tomic, por su parte, llevaba 14 puntos.

El Real Madrid de Baloncesto tenía que cambiar en muchos aspectos si quería remontar, pero Tomic no se lo iba a poner nada fácil. En el primer minuto del tercer cuarto sumaba cuatro puntos y ponía a los blaugrana a +18. Rudy recortaba distancias con un triple: 55-41. Los blancos buscaban darle más velocidad al encuentro, pero eso facilitaba sus imprecisiones tanto en defensa como en ataque. Aun así, ofrecían más intensidad y se veía un cambio de actitud, más propio de un Clásico. Randolph se colgaba de la canasta tras una buena recuperación para poner el 59 a 45 en el marcador a falta de cuatro minutos para el final del cuarto, un gesto que enfureció al Palau. Se llegaba al final del tercer cuarto con un resultado de 67-53 tras dos tiros libres convertidos por Rice. Era el primer cuarto en el que el RMB anotaba más puntos que el Barça Lassa: 20 para los blancos y 18 para los blaugrana.

En el último cuarto se seguía esperando una mayor reacción por parte de los blancos que no acababa de llegar. Aun así, el Madrid luchaba por acercarse en el marcador y, a falta de 3:26 para terminar el Clásico, el resultado era de 79 a 71. Los blancos buscaban meterle una revolución más al partido y apurar sus opciones. A falta de 32 segundos para terminar, Nocioni fue expulsado por perder los papeles. Finalmente, el Clásico terminó con un resultado de 85-75 para los locales, quienes siempre fueron por delante en el marcador, con un Madrid que no supo encontrar su sitio y al que le faltó un líder en la pista. Los máximos anotadores de los blancos fueron Draper y Hunter, con 11 puntos cada uno.