Una imagen atípica en la Champions


  • El Estadio del Ejército Polaco registró una imagen nada usual en un partido de Champions

FOTO: AFP


El partido entre el Legia Varsovia y el Real Madrid dejó una imagen fría e impropia de lo que significa un partido de Champions League. Al disputarse a puerta cerrada, debido a la sanción que sufre el equipo polaco por parte de la UEFA, en el estadio apenas se dejaron ver 300 espectadores.

Unos cien madridistas ocuparon parte de la grada, además del equipo juvenil, que había disputado horas antes su partido de la Youth League. También estaban presentes los medios de comunicación acreditados y espectadores de categoría VIP.

Durante el choque se pudieron escuchar todo tipo de gritos e instrucciones tanto de ambos banquillos como de los jugadores que estaban sobre el terreno de juego, algo a lo que no estamos acostumbrados en una competición como esta.