2016: Análisis de un año brillante

  • Recordamos y analizamos cómo ha transcurrido el 2016 del equipo de Zinedine Zidane. De menos a más hasta ganar la Undécima, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes





El 2016 va llegando a su fin. Acaba un año que empezó con ilusión por la llegada de Zinedine Zidane al cargo de entrenador, pero a la vez con incertidumbre por la mala imagen mostrada durante la corta etapa de Rafa Benítez en los meses anteriores. Muchos eran los que creían que este equipo recorría una pendiente, cuesta abajo y sin frenos. O al menos eso es lo que deseaban. No así, el Real Madrid siempre se levanta. Siempre. Y para muestra queda este año. El año que todos recordaremos como el año de la Undécima. El año del "Aquí mando yo 2.0." que tampoco olvidarán a orillas del Manzanares. Y de muchas cosas más.

El descubrimiento de Casemiro como pieza clave y el punto de inflexión en Wolfsburgo

Si hay un jugador al que podamos apodar como "el hombre de confianza" de Zizou, ese es sin duda Carlos Henrique Casemiro. El de Sao Paulo fue convirtiéndose, con el paso de las semanas, en una pieza indispensable en el esquema del técnico. El francés descubrió en él al hombre que aportaba el equilibrio necesario entre las lineas de defensa, centro del campo y ataque. El que siempre llegaba a tiempo, el que ordenaba el desorden. En definitiva, un minimizador de errores tremendamente útil para una etapa en la que la idea de juego todavía estaba en construcción, y que a día de hoy, sigue siendo intocable.

Casemiro y Ramos, celebrando el tercer gol de Cristiano Ronaldo frente al Wolfsburgo


De los primeros meses del año, queda un partido digno de recordar. El disputado en el Volkswagen-Arena de Wolfsburgo, en la ida de los Cuartos de final de la Champions League. El choque que lo cambió todo, que supuso un cambio de mentalidad en la plantilla. Los madridistas caían 2-0 y se complicaban el pase a la siguiente ronda, pero nada más lejos de la realidad. El Madrid remontaba en el Bernabéu (3-0) con un excepcional Cristiano Ronaldo, autor de un Hat Trick, y se metía en las semifinales. Desde aquello, 2016 no volvería a presenciar una derrota del conjunto de Zidane, en una racha histórica de 37 partidos consecutivos ganando o empatando que continua abierta, y que ya solo 2017 presenciará su desenlace.

La victoria en el Camp Nou, la Liga a un punto y la Final de Milán

La recta final de la temporada 15/16 iba a estar bastante más entretenida de lo que muchos pensaban. Pese a que la lucha por la Liga parecía estar destinada a Barcelona y Atlético, el Madrid decidió colarse en la fiesta sin invitación previa. Durante el Clásico en el Camp Nou y con el gol de Piqué, los blancos llegaron a estar a 13 (!) puntos del liderato. Sin embargo, Cristiano Ronaldo culminaría una remontada que ni el colegiado -anulando un gol legal a Bale- conseguiría evitar. El miedo se metió en el cuerpo del conjunto culé, terminando la Liga tan solo un punto por delante y decidiéndose el título en la última jornada. Viendo ambas dinámicas, quien sabe lo que hubiera ocurrido si la competición hubiese durado una o dos más.

En clave Copa de Europa, tocaba apear al Manchester City de Pellegrini en semifinales. Un 0-0 en el Etihad -que perfectamente podría haberse decantado del lado visitante- obligaba a ganar en el Bernabéu. Y así se hizo. Un gol salido de los pies de Gareth Bale nos colaba en la final de Milán, en la que también se metía el Atlético. Si, otra vez el Atlético. La segunda final entre ambos equipos en tres años, que acabaría con una nueva Champions para las vitrinas del Santiago Bernabéu. El hambre de revancha de los de Simeone no fue suficiente. El ángel de Sergio Ramos volvió a aparecer para recordar viejos fantasmas en el Calderón. Carrasco conseguía eludir la debacle con su gol en los últimos minutos, llevando el partido a la prórroga y posteriormente a los penaltis.

Lucas Vázquez, tras marcar el primer penalti de la final de Milán

Vivimos una tanda de penaltis en la que el Real Madrid llevó la iniciativa desde el primer lanzamiento, dejando la presión del lado colchonero. Cómo olvidar el primero, con un Lucas Vázquez encargado de abrir el camino hacia la Undécima, mostrando una tranquilidad y una sangre fría digna de los más grandes. Oblak se lanzó en las cinco ocasiones a su derecha, y en el seno merengue fueron conscientes en todo momento de que así sería. Con poner el balón al otro lado bastó. Cristiano Ronaldo convirtió la pena máxima definitiva tras el fallo de Juanfran, y el Madrid se convertía en campeón de Europa. Por undécima vez, nada más y nada menos. La primera de Zidane como primer entrenador.

Un mercado con poco movimiento, la Supercopa en Trondheim y el inicio de la nueva temporada

Con el ejercicio 2015/2016 ya finalizado, las miras se centraban en el mercado de verano de cara al nuevo curso. Pocos fueron los movimientos que se producirían dentro de la entidad, pero no por ello poco relevantes. La recompra de Álvaro Morata, abonando 30 millones de euros a la Juventus, fue el único fichaje del periodo, pero no la única incorporación a la primera plantilla. La inclusión en esta de Mariano, killer de la Segunda B con el Castilla, y de Marco Asensio, cuya cesión en el Espanyol fue un éxito, fueron las otras novedades. También la vuelta de Fabio Coentrao, que hasta el momento no está pudiendo gozar de mucho protagonismo.

Zidane quería mantener el bloque que le coronó como campeón de Europa, por lo que transmitió al club que quería contar con todos sus futbolistas y efectuar solo las altas indispensables. Así fue. Sólo dos salidas se produjeron en forma de venta: Jesé Rodríguez se trasladó de Madrid a París a cambio de 25 millones de euros, y Denis Cheryshev haría lo mismo, en su caso por Villarreal, a cambio de 7 millones. El resto de salidas fueron cesiones: Marcos Llorente al Alavés -está siendo uno de los mejores mediocentros de La Liga y todo apunta a que la próxima campaña tendrá un hueco en el Bernabéu-, Jesús Vallejo al Eintracht Frankfurt -deslumbrando en Alemania, destacando como uno de los mejores jugadores jóvenes de la Bundesliga- y Borja Mayoral al Wolfsburgo, donde poco a poco va encontrando su sitio.

El golazo de Marco Asensio en la Supercopa de Europa


En plena pretemporada y en medio de una flagrante plaga de lesiones, el Real Madrid afrontaba la Supercopa de Europa ante el Sevilla. Trondheim no podría disfrutar ni de Kroos, ni de Bale, ni de Cristiano Ronaldo. Pero si lo hizo de Marco Asensio. El mallorquín dejó a los asistentes al Lekerdal Stadium boquiabiertos con un soberano golazo en su primera titularidad en partido oficial con el Real Madrid, en lo que sería una adverencia de lo que podíamos ver de él en el inicio de temporada. Tras el gol de Asensio, el Sevilla se repuso y remontó el choque. Pero, ay, amigos, apareció Don Sergio Ramos García. El hombre de las finales, de los cabezazos en los últimos minutos. El de Camas puso el empate a dos en el descuento y el partido se fue a la prórroga. Durante la misma, Dani Carvajal -que como habitualmente, le quedaba más gasolina que al resto- decantó el trofeo del lado madridista con otro golazo. Victoria por 2-3 y Supercampeones de Europa, a pesar de las bajas y con la imagen del posible nacimiento de una estrella; Marco Asensio.

Fin de año: Líderes en Liga, Cristiano Balón de Oro y... Campeones del mundo

Los primeros meses de la 16/17 y por tanto, últimos del año, están marcados por un patrón: El Real Madrid no pierde partidos. 37 son ya los partidos consecutivios que acumulan los de Zizou sin conocer la cara amarga de la derrota, lo que se traduce en un liderazgo indiscutible en la Liga BBVA -3 puntos sobre el Barcelona y 4 sobre el Sevilla con un partido menos- tras 16 jornadas disputadas (15 en el caso Madrid y Valencia). En este lapso de tiempo se ha disputado ya tanto el derbi madrileño en el Calderón como el Clásico en el Camp Nou. El primero se saldó con una incontestable victoria por 0-3, con triplete de Cristiano Ronaldo, dejando al Atlético parcialmente apartado de la lucha por la Liga. El segundo, más reñido, tuvo que esperar hasta el último minuto del tiempo reglamentario para conocer su resultado. El Barça se adelantó en el marcador con un gol de Suárez -para variar, en posición ilegal- pero Sergio Ramos rescató a los blancos en una nueva demostración de 'clutch' y de su casi mágico entendimiento con Luka Modric en el balón parado.

Leo Messi se lamenta tras el gol de Sergio Ramos


Con los deberes hechos en Liga, ya en el mes de Diciembre, los de Chamartín ponían rumbo a Yokohama para disputar el Mundial de Clubes. Días antes de dar comienzo la competición, Cristiano Ronaldo era galardonado como Balón de Oro por su extraordinario año a nivel individual y colectivo, en el que ha conseguido alzarse con la Champions y la Eurocopa. Con tanto merecimiento como mérito, el luso conseguía el cuarto de su carrera. Pero tocaba centrarse en el 'Mundialito'. Los rivales, el América de La Volpe en semifinales y, posteriormente, el Kashima Antlers en la final. Con oficio y buen entendimiento del juego se venció a los mexicanos, y con bastante sufrimiento -prórroga incluída- a los japoneses. En definitiva, otro título al saco, el de campeones del mundo. Cristiano, autor de tres goles en la final y uno en la semifinal, se llevó el MVP del torneo.

En resumen... 2016 ha sido un año para no olvidar. Sobre todo para los madridistas, pero también para los 'antis'. No es fácil digerir que el mejor club de la historia siga agrandando su leyenda, aun cuando muchos creían que se iba a pique. ¡Qué poquito duran las alegrías por esos lares!

El Real Madrid, posando con el trofeo de campeones del mundo


Lo que caracteriza a este club es que, cuando se cae, se levanta con más fuerza, y que cuando estás arriba, siempre se puede mejorar. Por ello, solo cabe desear que 2017 sea un año que nos traiga más y mejores logros.

¡Hala Madrid!