2016: Soñando un año más


  • Repasamos cómo ha sido el año del equipo de baloncesto. Dos títulos, la explosión de Luka Doncic, una exhibición histórica ante Oklahoma y mucho más


2016 ha sido un gran año para el Real Madrid. No tanto como lo fue 2015, cuyos históricos éxitos -que sólo podrán ser igualados, pero nunca superados- colocaron el listón demasiado alto. De cualquier modo, los chicos de Pablo Laso no paran de dar alegrías a los seguidores blancos. Ya no se recuerda el curso en el que el Real Madrid no levante algún título para posteriormente colocarlo en vitrinas del Estadio Santiago Bernabéu. Y lo que es más importante: Sin perder una esencia y un enlace equipo-afición que hace que todo sea especial.

La tercera Copa del Rey consecutiva, en A Coruña

Llegaba Febrero, y con él, el primer título en juego del año. Un mini-campeonato que se decide en tan solo cuatro días, y que sin duda, es de los más bonitos del baloncesto europeo. Ocho aficiones conviviendo en un mismo pabellón y disfrutando de un mismo espectáculo a la vez que se lucha por ser el campeón de la Copa de SM el Rey.

El primer escollo sería el Fuenlabrada de Jota Cuspinera, un equipo para el que el simple hecho de disputar este torneo acompañado de los suyos, ya era un éxito. Los madridistas no tuvieron demasiados problemas para sobreponerse y evitar sorpresas, venciendo por un contundente 101-84, ayudados en todo momento por un gran Gustavo Ayón en la pintura y un certero Jaycee Carroll fuera de ella.

Felipe Reyes levantando el trofeo de la Copa del Rey

En semifinales esperaba Baskonia. Probablemente, uno de los conjuntos más en forma del continente por aquel entonces. Un ex merengue como primer espada, Ioannis Bourousis, haría lo posible por evitar que sus antiguos compañeros se metieran en la final, pero no lo conseguiría. El partido estuvo igualado de principio a fin, con pequeñas ventajas por parte de ambos equipos, por lo que hubo que esperar al final para conocer quien se iba a llevar el gato al agua. Como siempre -o casi siempre-, apareció Sergio Llull cuando el sonido de la bocina más se aproximaba. El base anotó los últimos 8 puntos de su equipo en los momentos finales y decantó el choque. 80-86 y a la gran final.

El último obstáculo para alzarse con el trofeo de campeones de Copa sería el Gran Canaria, que sorprendió a propios y extraños realizando un excelente torneo y metiéndose en la final. Los de Aito García Reneses no pusieron las cosas sencillas, pero el Madrid salió a por todas y a asegurar el triunfo desde el inicio. 81-85 finalizó el encuentro, con un arreón final de los insulares que redujo las distancias en el marcador. Gustavo Ayón fue nombrado MVP de una competición de la que el Real Madrid se ha adueñado sin piedad y de la que ya acumula tres galardones consecutivos.

Una ovación para mantenerse vivo y la conquista de la Liga frente el Barça

Nos estaban mal acostumbrando. Prácticamente habíamos olvidado la sensación de lo que que significa una derrota, una eliminación. Pero llegó. Nos plantamos en los cuartos de final de la Euroliga, con la misma ilusión que siempre, y en contra de lo que pudiera parecer, preparados para todo. Así lo demostró el Palacio de los Deportes la noche del 19 de Abril. Fenerbahce finiquitaba la eliminatoria (3-0) tras vencer con autoridad por 64-75, y los chicos de Pablo Laso decían adiós a la máxima competición continental.  Era el momento de intentar levantar las cabezas gachas y de cambiar las caras largas. El público que asistió a aquel encuentro brindó una merecidísima y estruendosa ovación a plantilla y cuerpo técnico, evidentemente no por el resultado, sino como reconocimiento a lo que habían hecho por nosotros durante los últimos cuatro años. Una forma de dar las gracias y de mostrar a los nuestros que no estaban solos y que iban a contar con el apoyo de la afición en todo momento. Un momento lleno de emotividad que sirvió para levantarse y afrontar de la mejor manera la disputa por el título de la Liga Endesa, en cuya final esperaría el Barça.

Sergio Llull, besando el trofeo de campeón de la Liga Endesa

Una vez superados los Cuartos de final (2-1 vs UCAM Murcia) y las semifinales (3-1 vs Valencia Basket), tocaba centrarse en una nueva finalísima. El Madrid partía con desventaja, ya que los de Xavi Pascual gozaban del factor cancha. Para más inri, el conjunto catalán se pondría por delante al llevarse la victoria en el primer partido (100-99) de la serie, por lo que los madridistas afrontaban el 'más difícil todavía'. Había que remontar un 1-0 en contra, con el segundo partido también en el Palau. No solo se consiguió, sino que se dio un tremendo golpe de autoridad en los siguientes partidos. El 1-1 llegó al vencer por 70-90 en un partido dominado en todo momento y con dos grandes protagonistas: Sergio Llull y Gustavo Ayón. Sin olvidar la aportación de Trey Thompkins, que ya había empezado a ser pieza importante pese a tener un inicio de temporada escabroso.

La eliminatoria se trasladaba a Madrid, y ahí los blancos demuestran ser prácticamente imbatibles. Un 91-74 en el tercero y un 91-84 en el cuarto y definitivo partido hacían al Real Madrid campeón de Liga. Un campeón incontestable con un MVP incontestable: Sergio Llull.

Era la segunda Liga Endesa seguida, la décima vez en la historia del torneo que se ganaba una final con el factor cancha en contra y la primera vez que se hacía remontando un 1-0. Poco más que añadir.

Cambio de temporada: La marcha del Chacho a la NBA, los nuevos fichajes y el día que Llull eclipsó a Westbrook

Con dos títulos en el bolsillo, finalizaba la temporada 2015/2016 y daba comienzo el verano. Periodo de rumores, de altas y bajas y de todo lo imaginable. Y en el Madrid lo hubo. Vivimos rumores de todo tipo, algunos ciertos, otros no tanto. Sergio Rodríguez recibió una millonaria oferta procedente de Philadelphia, y ponía rumbo a la NBA tras haber ganado todo lo que se puede ganar en Europa. El jugador depositaba su 'buy-out' y se marchaba. Su sustituto, Dontaye Draper, que volvería a casa tras dos años fuera, uno en Turquía y otro en Rusia.

Sergio Rodríguez, con los Philadelphia 76ers

La del Chacho no fue la única oferta norteamericana que tentó a los nuestros. Maurice N'Dour y Willy Hernagómez no renovaron sus respectivos contratos -al igual que KC Rivers, quien se marchaba a Panathinaikos tras sus problemas con el pasaporte cotonou- y firmaron por los New York Knicks, mientras que Rudy Fernández también fue relacionado con varios equipos NBA y su futuro parecía estar en el aire, pero finalmente decidió quedarse. También, como cada año, se coqueteó con la posibilidad de Llull y los Rockets, pero el de Mahón siempre ha dejado claro que donde quiere estar es en Madrid.

El refuerzo más sonado del verano fue el de Anthony Randolph, probablemente el mejor cuatro del continente. Cuando todo apuntaba a que su destino era volver a la NBA o, en su defecto, firmar por el Barcelona, apareció el Real Madrid y el jugador no dudó. Junto a él aterrizaba Othello Hunter, hasta entonces pívot de Olympiacos. Ambos ocuparían las plazas que dejaban vacantes los ya mencionados Willy y N'Dour, además de Augusto César Lima, quien puso rumbo a Zalgiris Kaunas en condición de cedido. Por su parte, Trey Thompkins, Gustavo Ayón y Facundo Campazzo (seguiría cedido en Murcia) extendieron sus contratos con la entidad madridista.

Sergio Llull, tras anotar el triple que empataba el partido frente a Oklahoma

Ya con la nueva temporada dando comienzo, aguardaba Oklahoma City Thunder, en un partido correspondiente a la gira NBA Global Games 2016. Un Barclaycard Center a reventar sería testigo de cómo el Real Madrid, encabezado por un estratosférico Sergio Llull, desafiaba al equipo de Russell Westbrook hasta conseguir derrotarle en la prórroga (142-137). Un espectáculo sencillamente maravilloso, que no solo mostró al mundo de qué pasta está hecho este Madrid (remontó hasta 22 puntos de desventaja), sino que también le enseñó a Houston al tremendo jugador del que no están pudiendo disfrutar. Nuestro Llull anotó 22 puntos, incluído un triple sobre la bocina para llevar el choque al tiempo extra. Una nueva demostración de 'clutch' y de grandeza a las que ya nos tiene acostumbrados.

La explosión del 'niño maravilla': Luka Doncic

2016 será un año recordado, baloncestísticamente hablando y desde una perspectiva madridista, como el año en el que se ganó una Liga y una Copa del Rey. Pero más allá de los títulos y los logros, quedará en nuestras mentes como el año en que un esloveno imberbe de 17 años nos deslumbró a todos.

Todo empezó meses antes. Un 30 de Abril de 2015 debutaba  Luka Doncic con el primer equipo del Real Madrid, con tan solo 16 años, dos meses y dos días de vida. Y lo hacía frente a Unicaja, anotando un triple en el primer balón que tocaba. Pudo ser casualidad, pero lo cierto es que, con el paso del tiempo y pese a su vertiginosa juventud, se está demostrando que no lo fue.

Luka Doncic, durante un partido frente a Zalgiris 

Despacito y con buena letra, como tiene que ser, Luka se ha ido acoplando a la primera plantilla hasta pasar a ser parte importante en los planes de Pablo Laso. La marcha de Sergio Rodríguez le abrió un camino que él mismo se ha ido buscando con esfuerzo y una madurez impropia para su edad. De disputar los minutos de la basura a estar en cancha en los momentos calientes, de ser el novato al que todos buscaban para que anotase una canasta y se fuese feliz a casa, a ser el jugador asentado al que sus compañeros quieren dar el balón en los momentos de dificultad. Y sin llegar a la mayoría de edad.

Conviene no acelerarse y dar los pasos correctos y que sean necesarios, ya que sigue en etapa de formación. Ni tan siquiera ha cumplido la edad imprescindible para ser drafteado por una franquicia NBA, pero a ninguna de ellas se les escapa ninguna de sus actuaciones. En lo que va de temporada, han podido ver como el 'niño maravilla' ha sido ya MVP de la jornada tanto en la Liga Endesa como en la Euroliga, siendo el más joven de la historia en conseguirlo, con 25 y 34 de valoración respectivamente.

Un 2016 perfecto en casa

Un récord más para el saco. Por si a este equipo le faltaba alguno por batir, este fin de año nos depara una nuevo: Un año completo sin perder en casa en Liga Endesa. 24 victorias y 0 derrotas, con una diferencia media de 19 puntos, que se dice pronto, son los increíbles números que ha acumulado el Real Madrid a lo largo del 2016 en la competición doméstica.

La última derrota se remonta al 27 de Diciembre de 2015, hace ya la friolera de un año natural, mientras que el último equipo en conseguir este hito fue el Barcelona de 1987, en su caso, registrando un menor número de victorias, con 18.

Pablo Laso, hablando con Vicente Paniagua en la Ciudad Deportiva

Un mérito que, por supuesto, merece el reconocimiento del hombre con el que empezó todo. La persona que nos ha llevado a lo que somos hoy día. La mejor muestra de que el trabajo diario da sus frutos y que, luchando y aunque no crean en ti, todo es posible. Esto también es gracias a él.

Bonus track: Momentos inolvidables del 2016 [VÍDEOS]

La canasta ganadora de Llull en la Fonteta. Desde su casa:



La victoria por 39 puntos en el Palau, con el correspondiente recital de tapones de Anthony Randolph:



Luka Doncic, MVP de la jornada en la Euroliga:



Anthony Randolph volando sobre Jamar Wilson:



Real Madrid vs Oklahoma City Thunder, Highlights: