Desde Maradona, Nápoles y Real Madrid no se veían las caras


  • El Real Madrid quedó emparejado en el sorteo de octavos de Champions con el Nápoles. Será la segunda vez que el conjunto blanco se cruce con el club napolitano después del enfrentamiento de la Copa de Europa de la 1987-88, un duelo que pasó a la historia.

Foto: As

La única vez que ambos equipos se vieron las caras, Diego Armando Maradona vestía de celeste, pero el público de Madrid se quedó sin verle. Aquel encuentro que se jugó a puerta cerrada lo ganaron los blancos 2-0 y el marcaje de Chendo al 10 quedó para el recuerdo. En la vuelta los de Beenhakker hicieron bien los deberes y consiguieron un 1-1 que les daba el pase.

Este Nápoles, el de Sarri, se ha quedado sin su gran fichaje, Milik, el delantero escogido para hacer olvidar a Higuaín, que se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda en un partido con su selección, aunque se espera que en enero vuelva a entrenar, por lo que podría estar ante el Madrid. Su baja ha dejado un hueco en la punta del ataque que se ha encargado de llenar José Callejón.

El ex del Real Madrid está bien arropado por Mertens y Hamsik, un tridente que será la gran amenaza para el Real Madrid de Zidane. Callejón suma ocho goles entre Serie A y Champions, dos menos que el belga Mertens. El punto fuerte del Nápoles son sus actores secundarios, como Insigne, Gabbiadini o Zielinski, jugadores que no son de primera línea pero que pueden sorprender a los blancos en cualquier descuido.

En el centro del campo destaca Hamsik, capitán general, mientras que la defensa, punto más flojo del conjunto napolitano, es propiedad de Albiol y Koulibaly, una pareja de centrales que no luce por su velocidad, pero que compensa con centímetros sus carencias.

Un rival algo irregular y peor que el Madrid en todas sus líneas pero que cuenta con San Paolo, una caldera que atronará contra los blancos en la vuelta.