Dura derrota blanca ante el Darussafaka

  • Un segundo y tercer cuarto decidieron la derrota de los hombres de Pablo Laso en Turquía.
FOTO: Euroleague


El Real Madrid cae ante el equipo revelación de la Euroliga: Darussafaka, por 81-68. Se trata de la cuarta derrota de los blancos en competición continental, lo que les dificulta seguir el ritmo del líder CSKA en una clasificación que se va estirando pese a la igualdad. Las bajas de Sergio Llull, Randolph y Thompkins se notaron en cancha, aunque el capitán Felipe Reyes fue el mejor de los blancos (14 puntos y 15 de valoración), junto a Hunter (10 puntos y 18 de valoración). 

El Madrid empezó muy activo al principio. Los rebotes ofensivos fueron la clave al inicio de cuarto (9 en los primeros cinco minutos), pero no estaban finos en la línea de tres, con un acierto de 1-7 en el arranque de partido. Los locales empezaron a dominar el encuentro (7-2), pero los blancos rápidamente se impusieron con la máxima diferencia (10-18) gracias a Ayón (6 puntos y 6 rebotes), Reyes (7 puntos y 3 rebotes), y la ayuda del joven Doncic. Pero un triple sobre la bocina del Darussafaka rompió los esquemas al Real Madrid, aunque se marcharon al segundo cuarto por encima en el marcador (17-20).

En el segundo cuarto el rebote seguía estando presente. Macilius era el único que acertaba desde el triple, cosa que ayudo a que el Madrid siguiera liderando el encuentro (19-29). Sin embargo, los turcos empezaron a responder estando muy acertados en el aro. De esta manera, los blancos empezaron a bajar en intensidad y estuvo bastante espeso en ataque y sin amenaza en el exterior. Con la aparición de Moerman, Anderson y Clyburn los blancos sufrían en cancha, y se notó en el último tramo del segundo cuarto. Con un parcial de 16-2, los blancos se marcharon al descanso bastante apagados (35-31).

El partido se reanudó y el Madrid continuaba sin estar. Estuvo diez minutos sin anotar, cosa que los turcos no dejaron pasar la ocasión y dejaron un parcial de 17-0 (40-31). A los blancos le hacía falta la presencia de sus dos mayores referentes ofensivos: Llull y Randolph, ambos lesionados. De esta manera, el conjunto dirigido por Laso no funcionada en ataque. Reyes fue el único que desde la línea personal aportaba puntos al equipo, pero el Darussafaka ya tenía la diferencia cogida por la mano. Se dejaron llevar por los triples, y con una diferencia de +13 reinaban en el marcador (52-39). Aunque Doncic, como siempre, no se rindió y dio un empujón a los blancos con un triple sobre la bocina al final del tercer cuarto, que daba aún esperanzas (52-44).

Pero el Real Madrid no reaccionó en el último cuarto. Lo intentó, pero no estaban acertados en el aro. El Darussafaka finalmente cerró el encuentro con su mejor arma: el tiro de tres y un Wanamaker que anotó 27 puntos, cerrando el partido con el marcador 81-68