El Real Madrid cae in extremis ante el Fenerbahce

  • El conjunto blanco cayó derrotado en el último segundo (78-77), con la dudosa falta de Jaycee Carroll. Ahora el Fenerbahce se sitúa a una victoria del Madrid 




Los blancos buscaban su octava victoria y mantenerse en lo alto de la clasificación en Euroliga. Pero su rival, el Fenerbahce, no le puso las cosas fáciles, y a falta de nueve segundos para el final y con un empate a 77-77, los hombres de Pablo Laso cayeron derrotados.

El Real Madrid se caracteriza por salir siempre a cancha enchufados, y el Fenerbahce no dudo en hacer lo mismo. Llull empezó en su línea, haciendo fácil lo difícil. Estrenó el marcador anotando los dos primeros puntos del partido, pero Pablo Laso empezaba a desesperarse en los primeros minutos (12-9).

El Real Madrid no desistió en ningún momento. Ayón evitó un mate de Vesely, jugándose el tipo y devolviendo la jugada para anotar dos tantos más (19-16). Aunque ofensivamente y defensivamente el Fenerbahce reinó. Los hombres de Pablo Laso no entraban en el partido, pero la entrada de Rudy Fernández, a escasos segundo de terminar el primer cuarto, dio un rayo de esperanza. Con un triple por parte del escolta blanco los madrileños se aceraron al marcador (23-19).
Sin más, en el segundo cuarto Rudy volvió a dejar su marca. Con un gran pase a Ayón avanzaron en el marcador (23-21). Además, Rudy generaba jugadas. Otra magnifica asistencia a Randolph dio esperanzas al Madrid (29-23). Pero aun así, Pablo Laso no estaba contento. Tanto Carroll como Doncic no estaban del todo en el partido. Debían utilizar mucho más que las anotaciones, ya que la defensa blanca no estaba del todo bien.

Fenerbahce supo leer muy bien las jugadas. Supo llenar aquellos espacios blancos que el Madrid dejaba. Aunque los visitantes siguieron insistiendo y mejoraron su porcentaje en acierto (30-30). Rudy y Hunter sin duda demostraron que son una pareja que encajan muy bien en el parqué. Uno con sus asistencias y el otro con los tiros, construyeron cinco jugadas juntos. Sin duda el Madrid quería estar por delante en el marcador antes de marcharse a los vestuarios y lo consiguieron (39-40), ya que se anuló un último triple por parte de Nunnally que entró fuera de tiempo.

Los madrileños supieron estar en el juego durante el segundo cuarto, y en el tercero no dudaron seguir con el mismo ritmo. Un parcial de 5-0 y varios robos, sirvieron a los blancos para coger confianza. Pero en la pista no había un claro dominador, ya el partido estaba igualado en el ecuador del tercer asalto (47-47).

La defensa se intensificaba cada vez más y dificultaba conseguir canastas. No obstante, los blancos lograron la máxima diferencia en el marcador de 5 puntos, pero lo consiguieron aguantarlo mucho, ya que los turcos seguían pillandoles para igualar (57-57). Además, varios errores del cuadro blanco hicieron que a falta de dos minutos de partido, Pablo Laso pidiera tiempo muerto. Entonces fue cuando apareció la mejor versión de Anthony Randolph. El norteamericano anotó trece puntos consecutivos, entre ellos tres triples.

El Madrid empezó a respirar y evitó que el Fenerbahce despegará. Pero la aparición de Nunnlly les ponía las cosas difíciles (71-71). Tanto, que los visitantes cayeron en el último segundo. Dos errores consecutivos de Taylor y un último lanzamiento de Llull desmontaron todo el esfuerzo realizado durante el partido.

Los blancos, que buscaban su octava victoria, perdieron en los últimos segundos. A falta de 1'7 segundos se produjo la polémica. Se pitó una dudosa falta a Jaycee Carroll, cosa que provocó que James Nunnally lanzara dos tiros libres y sentenciara el partido (78-77). Ahora el Fenerbahce se sitúa a un solo triunfo de los blancos, cosa que hará que los blancos deban ponerse las pilas en esta liga tan complicada.