Llull al rescate en Badalona

  • El Madrid consiguió la victoria en el último momento gracias a un triple de Llull, aunque no tuvieron su mejor partido



El Real Madrid no tuvo las cosas fáciles ante un Joventut que demostró en todo momento la garra que tiene ante los equipos más fuertes. Al conjunto blanco le costó mucho entrar en juego. Los hombres de Laso no tuvieron su mejor encuentro, pero un triple de Sergio Llull fue el que decidió el encuentro (78-81) y dio la primera posición a los blancos en la clasificación.

El Joventut venía con ganas de dar guerra, y bien rápido lo demostraron estrenando el marcador a manos de Jordan, que no dudó en empezar el partido con dos mates consecutivos (6-2). La Penya agresiva, dejaba al Real Madrid pequeño. Ataque, defensa y tiro, en todo eran superiores. Aunque Llull intentó darle la vuelta a la tortilla echándose el equipo a la espalda anotando dos puntos consecutivos (uno desde la línea de tres, y el otro de dos).

Ante la situación, Pablo Laso dio salida a Rudy, Hunter y Randolph, pues el equipo necesitaba urgentemente refuerzos (18-14). Rudy dio resultados con su defensa, aunque el conjunto blanco no consiguió ponerse por encima en el marcador viendo a un Joventut muy superior (20-17).
El partido se fue calentando cada vez más. Durante el segundo cuarto el Real Madrid no se encontraba cómodo en el juego. Estuvo dos minutos sin anotar, pero Hunter hizo un potente tapón sobre Jordan,que resultó ser falta e hizo que el ambiente se caldeará todavía más. A partir de ahí, Los blancos empezaron a animarse y por fin consiguieron anotar desde la línea de tras gracias a una asistencia de Carroll a Randolph. Pero aun así, los hombres de Pablo Laso seguían sin levantar cabeza, llegando a una diferencia de siete puntos (27-20).

El Madrid estaba bastante tocado. Había complicaciones por todos lados, ya que la defensa de los locales era muy intensa y los blancos no podían llegar al aro. Además, a esta dificultad se le añadían las pérdidas y los robos. Aunque, los blancos no desistieron en ningún momento. Fue precisamente Rudy quien quiso zanjar la primera parte lanzando un triple sobre la bocina, pero no contó (44-31).

Tras el descanso, el Real Madrid vino con otras sensaciones. Ayón fue quien estreno el marcador con un palmeo, pero el Joventut seguía con la misma garra, y todavía más Jordan, que sumó su tercer mate (49-37). La superioridad de los locales seguía presente. El ambiente cada vez era más caldeado, sobre todo cuando Felipe Reyes hizo una antideportiva sobre Bogdanovic. De esta manera, el capitán blanco sumó su cuarta falta y se marchó al banquillo.

El marcador siguió mostrando una puntuación muy distante de diez puntos (58-48). Hunter lo intentó con cuarto tantos consecutivos, y un robo de Rudy empezó a despertar al Real Madrid, que se iba acercando cada vez más, a pesar del mal cuarto realizado (61-54).

La garra verdinegre siguió en cancha hasta el último momento. Los últimos diez minutos eran los decisivos para que el Real Madrid se pusiera las pilas para poder llevarse la victoria. Aunque hubo polémica servida por las faltas. Otra antideportiva hubo en pista, esta vez sobre Doncic, que no tuvo su mejor partido, como ya le ocurrió ante el Maccabi.

Tres robos blancos dieron un rayo de esperanza a falta de tres minutos y medio para finalizar el encuentro (74-71). Parecía que el partido se iba a resolver en los últimos minutos. Y así fue, porque Real Madrid por fin volvió a despertar consiguiendo adelantarse en el marcador (74-75). Llull fue quien se encargó de sentenciar el encuentro con un triple (78-81) y conseguir la primera posición de los blancos en la clasificación de la Liga Endesa.