Intento de agresión a Ramos

  • El capitán del Real Madrid estuvo a punto de recibir un botellazo por parte de la grada del Pizjuán, que lo increpó durante todo el partido con reiteradas faltas de respeto. Sergio decidió tirar de galones, lanzar y marcar el penalti y enviar un recado a los 'biris' que tantos insultos le habían dedicado. 





Foto: MARCA

Sergio Ramos no es bienvenido en el Sánchez Pizjuán. Algo inexplicable dado su pasado como jugador del Sevilla, amigo de Antonio Puerta y siempre defensor de su ex-equipo al que lleva en el corazón, pero por algún motivo, mucha gente no le perdona haberse marchado al Real Madrid

De nuevo, la noche de ayer no fue una excepción. Los insultos e improperios de parte de la afición hacia el ex-sevillista empezaron a calentar al capitán del Madrid, hasta el punto que cuando Casemiro cae derribado en el área del Sevilla no se lo piensa y recoge el balón. Quiere dedicarle un mensaje a los que le insultan. 

Transforma el penalti con elegancia supina, de la manera que acuñó Antonín Panenka y se revolvió hacia el fondo norte, señalando su espalda, y pidiendo perdón a parte de la afición. Esto no sentó bien a los aficionados que lejos de entender su celebración, se enfurecieron todavía más, hasta el punto de intentar agredirlo con el lanzamiento de una botella y cánticos con amenazas veladas: "Ramos muérete".

El domingo, se plantea una situación todavía más caliente que la del día de ayer. El Comité Antiviolencia no ha tomado cartas en el asunto pese a que es una situación reiterada en los Sevilla - Real Madrid, pero tal vez sea el momento de pensar en pasar a la acción para evitar males mayores.