La mala suerte pudo con la épica

  • El Real Madrid queda eliminado de la Copa del Rey tras empatar 2-2 ante el Celta de Vigo. Lucas Vázquez hizo creer al Madrid hasta el final, pero no le dio la vuelta a la eliminatoria.



FOTO: LaLiga

El Real Madrid planteaba una alineación ofensiva, con la ‘sorpresa’ de Casemiro en la parcela central y en busca del Celta de Vigo para darle la vuelta a la Copa del Rey. Así lo planteó desde el inicio, teniendo el balón e intentando atacar a los de Berizzo en busca de la remontada. El protagonista de los primeros minutos fue Danilo.


El brasileño le cogió el ‘pulso’ al encuentro y subiendo en ataque era un quebradero de cabeza para la zaga celeste. Isco ya llegaba a portería y el Celta de Vigo tan sólo salía de ‘la cueva’ para causar peligro con la velocidad por bandera en las transiciones de defensa-ataque. Cristiano tuvo con la testa la primera oportunidad clara de peligro y la mandó a las nubes, el Celta estaba avisado.

La siguiente ocasión fue clamorosa. Un doble palo de CR7 que hacia ‘temblar’ todo Balaídos. Primero con la testa y posteriormente en su rechace la volvió a estampar en el palo. Su ‘gafe’ quedaba patente por momentos y se desesperaba con la oportunidad desperdiciada para poner el 0-1.

El Madrid tenía que atacar, pero consciente de que quedaba un ‘mundo’ por jugarse en Vigo. Casemiro falló una cesión y Aspas se la ‘regaló’ a Kiko Casilla cuando sólo le quedaba celebrar el gol. El partido estaba precioso y la intensidad era máxima. Ramos, entremedias, buscaba su gol de cabeza y Guidetti junto a Radoja amenazaban a la contra.

En el 43’ el infortunio se volvía a ‘cebar’ con el Real Madrid. Tras 40 minutos de fútbol excelso, en un rebote y una jugada que sacó Kiko Casilla a Guidetti, Danilo, se lo anotaba en propia portería y el equipo de Zidane necesitaba dos goles para forzar la prórroga. Y con ese ‘gol psicológico’ se llegó al descanso. Pese a ello no perdía la fe en remontar la eliminatoria.

Wass contenía a Kroos y aguantaba el arreón del Madrid. Lo que no pudo aguantar fue el trallazo de Cristiano Ronaldo en el 62’. Un libre directo inmaculado, perfecto, sublime. Cristiano necesitaba esto. La ‘enchufó’ al palo de Sergio y metía al Madrid en el partido y en la eliminatoria.

Y en el 66’ la colgó Kroos a la cabeza de Ramos y no marcó por centímetros. El Madrid metía al Celta en su campo y luchaba por la prórroga con todo. Y también a la contra la tuvo Benzema. El francés en un chut cruzado se relamía para marcar y fallaba en última instancia. La tercera tentativa fue de Cristiano en libre directo, aunque no pudo colocarla. Entrábamos en el tramo final de partido y las ‘espadas’ estaban por todo lo alto.


Lucas Vázquez y Morata entraban al terreno de juego para buscar ése gol tan buscado. El Madrid embotellaba completamente al Celta en su campo y le asfixiaba en su área llevando a los vigueses al límite. En una contra el Madrid se quedó apeado de la Copa del Rey. Jozabed acaparó defensas y Wass fusiló. El Celta tenía los pies y la cabeza en las semifinales. Pero el Madrid nunca se rinde y Lucas Vázquez a la épica metía el 2-2. Un gol le daba al Madrid el pase y el equipo blanco mandaba a cinco delanteros en busca del milagro. El árbitro añadió 4 y se jugó medio minuto. El Madrid pierde la Copa del Rey tras un enorme esfuerzo en Balaídos.