¿Por qué cayó el Madrid en Copa?

  • Los últimos resultados lastran al equipo de Zidane, pero ¿dónde comenzó a fraguarse la delicada situación actual del Real Madrid? Analizamos las claves de la eliminación copera en varios puntos.



Foto: Real Madrid

Las lesiones

Parece extraño pensar que el Real Madrid no tiene una plantilla sobradamente preparada para afrontar las bajas que se suceden por lesión a lo largo de una temporada exigente siempre físicamente cuando se disputan tantas competiciones. Pero en esta ocasión, jugadores con un importancia decisiva como Bale, Modric, Carvajal, Marcelo, o James, han sido baja para afrontar los últimos partidos, ante lo cual, la reacción táctica de Zidane fue la de utilizar jugadores como Lucas Vázquez con rigor táctico o Nacho para hacer frente a las bajas. La confianza del madridismo en Danilo se hundió con el segundo autogol que marca en el Real Madrid en Balaídos. Está claro que hay suplentes dignos de vestir la elástica madridista... Y otros no. 

Sin ataque

Ayer era el día para arriesgarse. No había nada que perder que no se hubiera perdido en la ida, y si mucho que ganar con la remontada. Mariano, Lucas Vázquez, Morata,y hasta el bueno de Achraf, esperaban su oportunidad en el banquillo. Lucas marcó, y Morata tuvo menos de diez minutos para intentar luchar. Los canteranos se quedaron sin minutos pese a la ilusión, calidad y fe que tienen los jóvenes que viven el sueño de jugar en el Madrid. Salvo Cristiano Ronaldo y Lucas,  nadie dio la cara en ataque. Benzema, es el jugador que peor sale de toda la eliminatoria, errando un gol delante de la portería en la ida, y borrándose de la vuelta, con su primer remate bien entrada la primera parte. Unos números impropios para él y para Morata, que hacen surgir el clamor en el madridismo por la titularidad de Mariano

Desastre defensivo

Los partidos de eliminatoria penaliza los errores, especialmente en campo contrario. Un balón de Varane a Lucas Vázquez, de espaldas y con tres rivales aproximándose para la presión, en la divisoria de ambas áreas produjo una contra que dio lugar al 1-2 de Jonny. Impropio de un equipo que aspira al triplete, el partido de Sevilla (la vuelta de Copa que acabó con 3-3) apuntaba a que de golpe y porrazo se había perdido la efectividad en defensa, y que luego corroborarían de nuevo los hispalenses con el 2-1 en Liga, con dos goles en cinco minutos. El Madrid debe recuperar la sobriedad defensiva que lo ha caracterizado durante la etapa Zidane

El once

Los hombres elegidos por el entrenador no rindieron como probablemente él pensaba. Danilo, certificando su venta en verano, Casemiro, perdido jugando de central, provocando huecos enormes en la defensa y regalando el esférico con peligro, supusieron la imposibilidad de mantener el marcador a cero pese al buen partido de Casilla. Un indolente Isco, junto a un Asensio que tal vez hubiera arrancado mejor de revulsivo, no cambiaron los aires en ataque. Digna de alabar fue el partido de Kovacic, de Cristiano, y del guardameta. No fue el día de Zizou en la pizarra, contra un Celta que se limitó a verlas venir.

Mala suerte

La balanza no se inclinó a hacia el mejor equipo del mundo, y las ocasiones que valen títulos y puntos, se fallaron. Cristiano perdonó con el palo tras previamente enviar un balón al larguero. Ramos falló uno de los remates más sencillos de su vida delante de la portería del Celta. Como la vida misma: la moneda sale cruz cuando más mereció salir cara. El Madrid está en un momento de que cualquier llegada rival genera ocasión de gol, mientras que las propias se fallan inexplicablemente, por falta de puntería, o por mala suerte. Las tornas deben cambiar de cara a puerta para que el Madrid pueda seguir vivo en las dos competiciones restantes. 


Sin restar méritos al Celta, que realizó una gran eliminatoria y mereció pasar finalmente, en otras circunstancias el equipo blanco no hubiera dejado escapar con vida a los gallegos tras el gol de falta de Cristiano. El Madrid debe mirar hacia delante y pensar en los dos títulos en los que sigue en la lucha.