Récord con sabor especial

  • Benzema salvó el récord en el último instante. El Sevilla, eléctrico, tuvo al Madrid contra las cuerdas por momentos. Asensio, se marcó un Bale, para batir a Soria y Ramos, soberbio a 'lo panenka' fueron los goleadores.


FOTO: LaLiga


En el 93 señores, en el 93. El minuto Real Madrid. Karim Benzema salvó el récord en un partido eléctrico. El Sevilla llevó la eliminatoria al límite y estaba contra las cuerdas, pero el Madrid es el Madrid. Ya son 40 partidos seguidos sin perder. Superado el Barcelona de Luis Enrique (sigan), igualado el histórico Nottingham Forest (sigan), y a por la Juventus de Turín de Antonio Conte.

A Zinedine Zidane no le temblaba el pulso en las rotaciones de la alineación. El técnico francés sabía de la renta del 3-0 en la ida y movió ficha para reservar jugadores de cara a LaLiga – recuerden que, también, será ante los de Sampaoli - Por cierto, el técnico argentino, conformó a su vez una alineación extraña con tres centrales y jugando con el tercer portero. Era la Copa, era otra historia. El domingo se volverán a enfrentar, pero será en la competición doméstica. Avisó el marsellés en la previa de que el Ramón Sánchez Pizjuán y el Sevilla aprietan de lo lindo. Desde los prolegómenos, con el ‘arrebato’ apretaba la parroquia sevillista en busca del milagro copero.

También apretó el equipo en el campo desde el inicio. Embistiendo, con llegadas continúas y pisando el área una y otra vez. Los de Sampaoli buscaron meterse en la eliminatoria desde el inicio. Mercado, con dureza, daba a entender ya en los primeros minutos que no sería un partido fácil para el Madrid. Fue en el 9’ cuando el Sevilla marcaba el 1-0, con Danilo en P.P, en un despeje horrible directo a Kiko Casilla. Encerrarse atrás, quedaba demostrado, no era opción. La intensidad dilapidaba al Madrid en el inicio. Eso sí, un gol de los blancos obligaba a los andaluces a meter cinco goles para pasar.

Atacaba y presionaba el Madrid tras el gol sevillista. Ese dominio aplastante del inicio parecía diluirse por momentos y Mariano rozó el 1-1 tras una jugada de empuje infinito. Él mismo se lamentaba viendo lo clamorosa que era la oportunidad para marcar. Minutos después Undiano anuló un gol del mismo delantero dominicano por fuera de juego – de lujo el contragolpe madridista, por cierto, a un toque – y el Madrid siguió intentándolo a pesar de tener la eliminatoria con renta y buscando la igualada.


Kroos desde la frontal ‘se la guisó y se la comió’ aunque fue desviado de la portería de David Soria. Sampaoli, antes del descanso, metía a Jovetic y le hacía debutar en detrimento de Joaquín Correa –quedó tocado muscularmente-.  Danilo, antes de irse al túnel de vestuarios, intentó enmendar su error aunque la sacó del estadio.

En la reanudación llego el gol de los ‘merengues’. Se acabó de un sopetón con la especulación de los sevillanos. Al contragolpe el Real Madrid empató el partido, con Asensio, para intentar salvar el récord de invicto y sentenciar la eliminatoria. El genio balear, con un autopase, se plantó dentro del área, se zafó de Sarabia y batió a David Soria. Una maravilla de Marco, a lo Bale, que metía al Madrid con un pie y medio del otro a la siguiente ronda.

Quedaba mucha tela que cortar y Jovetic se empeñaba en darle vida al Sevilla. Centro de Escudero y desde el punto de penalti, Stefan Jovetic, de volea volvía a adelantar al equipo de Sampaoli. A su vez, sacaba a Nasri en el césped y cambió a Vietto. Más mordiente para el Sevilla. Zidane sacaba a Kovacic por Mariano, para intentar volver a calmar la ‘electricidad’ de los nervionenses.

Otra vez Jovetic, completamente solo, buscó el 3-1. Kiko Casilla se agigantó en la portería para salvar el gol del flamante fichaje. Lucas Vázquez, en el Madrid, salía del campo para darle entrada a Carvajal. Ben Yedder, de cabeza, pudo batir al meta catalán aunque se le fue desviado. Sampaoli sacaba a Vitolo y quemaba todas las naves.

Morata también la tuvo, con la rosquita, delante de Rami y la mandó arriba. Y Kroos lo probó con un trallazo del que solo Soria sacó la manopla. El central francés Adl Rami salvó al Sevilla. El Madrid había cimentado ya las bases para empatar el encuentro, de nuevo. Escudero sacó un zapatazo buscando sorprender a Casilla tras un jugadón de Vitolo. Intercambio total de oportunidades en Nervión.


Benzema era la última bala de Zinedine Zidane para buscar mantener el récord ¡y lo fue!, enésimo acierto del técnico madridista. Iborra lo complicaba, casi de forma definitiva, para empujar en boca de gol un centro de Ben Yedder. La falta de tensión se apoderaba en el Madrid y se cargaba todo tipo de opciones para salvar los 39 encuentros invicto...a no ser...que se trata del Real Madrid.

Casemiro dentro del área se caía tras un empujón de Kranevitter y forzaba un penalti que transformaba Sergio Ramos ¡a lo panenka! Y se reivindicaba ante los insultos de los Biris del fondo sur (3-2) y 7 minutos todavía por jugarse. Una eliminatoria completamente loca. Lo mejor estaba por ver...

Lenglet seguía luchando y la estampaba en la cepa del poste. Sarabia en el libre directo rozó el 4-2. Se iba consumiendo el partido, pero, justo al final ahí estaba Don Karim. Karim Benzema. Para salvar al Madrid. Para salvar al récord. Jugadón de otro mundo. Jugador de otra historia. 40 partidos de pura raza.