Victoria con mucho sufrimiento en el WiZink

  • El conjunto madridista logra una sufrida victoria que tuvo que llegar a la prórroga para decidir el partido, con Llull Y Ayón aportando todo.
FOTO: ACB Media/ A Martínez

El Madrid ya es cabeza de serie en el sorteo de la Copa del Rey 2017. Y es que tras la victoria hoy contra el Morabanc Andorra, es líder indiscutible aunque sigue empatado con el Barcelona Lassa. Todo hacía presagiar que no sería un triunfo sencillo y así fue, ya que los blancos estuvieron sin rumbo durante algunos momentos y al descanso veían lejos la victoria, aunque lucharon con garra y en la prórroga se impusieron a los visitantes.

Empezaba el partido y aunque Antetokounmpo, uno de los baluartes andorranos, acumulaba tres faltas rápidamente, estos no se achantaban con el claro objetivo de clasificarse en la Copa. Albicy dirigió al equipo rival hasta que Sergio Llull reaccionó y puso las pilas a los blancos. Los triples y la fuerza bajo el poste de Shermadini hizo que el primer cuarto fuera equilibrado y finalizara 26-21.

Como si se los hubiese tragado la tierra estuvieron los hombres de Laso en el segundo cuarto, ya que por momentos el período se asemejó a un entrenamiento en el que sólo jugaban los andorranos. Pérdidas de balón, fallos de tiro, seis minutos y medio sin ninguna canasta en juego y solo dos lanzamientos cerca del aro anotados por Carroll y Ayón y tres tiros libres hicieron que esos diez minutos fueran el peor cuarto local en la historia del Real Madrid, igualando su mal récord en la temporada 2002/2003. Así, los visitantes se aprovechaban con juego ordenado y con 11 puntos de Jelinek, que apoyó a los hombres del norte a irse al descanso con +11 (33-44).

Volvieron del vestuario y los merengues se pusieron las pilas, viendo que con su juego y con un único triple en 20 minutos no llegarían a ningún sitio, y menos a la victoria. La defensa y cuatro canastas en cuatro ataques según comenzó el período hicieron que los blancos volvieran a ser los mismos y recortaran distancias en el marcador. Los robos de balón madridistas no hacían que los de Peñarroya perdieran la calma, aunque observaban a los de Laso terminar el tercer cuarto con tres puntos de diferencia, 54-57.

Jelinek y Shermadini seguían aguantando al equipo y fue a falta de poco para terminar el tiempo reglamentario cuando Llull con seis puntos seguidos y un triple de Doncic pusieron al Real Madrid por delante. A falta de 2'7 segundos Albicy empató a 79 y Llull falló uno de esos triples de leyenda que suele anotar, por lo que no pudo omitir la prórroga.

La lluvia de triples cayó en la prórroga. Mientras el de Mahón metía uno, Albicy hacía lo mismo, a lo que se sumaba Randolph. Llull, con 10 puntos en el tiempo extra, se convirtió en el máximo triplista de la historia blanca y finalmente un rebote de Reyes y dos tiros libres de Llull dieron la victoria al Real Madrid por 96-92, que se vuelve un poquito más líder y con Ayón como MVP de la Jornada 16, gracias a sus 14 puntos, 15 rebotes, 5 asistencias y 30 de valoración, unos números que no se veían desde hace un lustro.