Derrota de alta tensión en el Martín Carpena


  • El Real Madrid suma su cuarta derrota en un encuentro en que el Unicaja de Málaga tomó el partido desde el segundo cuarto, y donde Alberto Díaz fue el principal protagonista del partido junto con Nedovic

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La visita de los blancos a Málaga fue tan tensa como se esperaba. El Madrid no pudo tener el control del partido y acabaron con su cuarta derrota (82-78) y rompiendo la racha de once victorias. Alberto Díaz y Nedovic fueron los dos hombres de Joan Plaza que les pusieron las cosas difíciles, sin dejar oportunidad ni a Llull para poderlos vencer. 

El primer balón del partido cayó rápidamente en manos del líder de la Liga Endesa y Llull se encargó de estrenar el marcador (0-2), aunque Unicaja no tardó en reaccionar. En el Martín Carpena no se vivió el recital de tiros que se esperaba en un principio, ya que ambos equipos fallaron muchos tiros de 2, pero sí hubo hueco para los tapones. Kyle fue el primero en hacerle un gorro a Llull, aunque Randolph no dudó en intimidar a los malagueños devolviéndole otro.

Pero sin duda la defensa fue la protagonista, siendo muy activa por parte de los dos, y sobre todo, en el rebote. Aunque Unicaja flojeó en algunos momentos y el Real Madrid no dudó en aprovechar esas oportunidades con el contrataque, sobre todo Llull, que con la mano caliente mantenía al equipo por encima (13-16) y consiguió que su equipo acabará los primeros diez minutos por encima (19-21), aunque sin las cosas resueltas.

Los hombres de Joan Plaza controlaron todo el segundo cuarto, mejorando en tiros y Alberto Díaz fue el encargado de encender el fuego. Los locales salieron bien enchufados anotando cinco puntos consecutivos colocándose por encima de los blancos (25-23). Aunque el Real Madrid no quiso quedarse atrás y poco a poco se fue acercando en el marcador, sobre todo, gracias a la garra de Draper ya que Doncic no andaba muy fino. Salió al principio del cuarto, pero Laso, al ver que el esloveno sumaba tres perdidas, decidió sentarlo en el banquillo.

Los malagueños se marcharon al descanso con el partido en sus manos (40-36) y empezaron el tercer cuarto con la misma dinámica y una diferencia de 15 (51-36), dejando a los blancos durante cuatro minutos sin anotar. Doncic fue quien rompió esa sequía anotadora con un tiro de dos.

Laso sufrió la tensión del partido y en más de una ocasión recibió la atención de los colegiados. Aunque una actuación de Randolph fue la clave para despertar a los blancos (54-41) y darle un rayo de esperanza a su técnico. El Madrid mejoraró atrás y en defensa, y el ‘Chapu’ no dudó en recortar las distancias colocando a los suyos a cinco puntos (58-53).

Los últimos minutos fueron muy intensos. La defensa de ambos conjuntos era agresiva provocando muchas faltas para poder pararse los unos a los otros. Los líderes de la Liga Endesa pudieron acercarse y crear peligro (63-57), pero Unicaja no tardó mucho en volver a tomar el mando del partido (71-59).

El Real Madrid parecía que se mantenía vivo, sobre todo en defensa, y aprovecharon el bonus de faltas de los locales para poder anotar gratuitamente (73-67), aunque eso no les permitía superar a los malagueños. Consiguieron acercarse hasta llegar a una diferencia de cinco, y fue precisamente el momento en el que llegó Llull con un triple (80-78), pero ni esa última actuación les dio opciones para poder llevarse el partido (82-78).

De esta manera, los de Laso se marchan con su cuarta derrota y rompiendo su racha de once victorias en la Liga Endesa y con un mal sabor de boca por si les toca enfrentarse, si ambos equipos consiguen superar las dos primeras eliminatorias, en la Copa del Rey.